Vuelve la Champions League al Camp Nou con la visita del Manchester City, un equipo que comienza a ser habitual en los enfrentamientos europeos del Barça. A priori y pese al evidente cambio de estilo y de forma de juego del equipo de Guardiola, el once de Luis Enrique parte como claro favorito en un encuentro que debería servir para comenzar a clarificar las posiciones del grupo durante esta primera fase de la competición.

Afronta el Barça la visita de su ex-técnico con prácticamente todo el equipo completo. Recuperados y Messi y Umtiti, parece fija la vuelta al once titular de Jordi Alba y Sergi Roberto, sus dos laterales titulares. Especialmente significativo es el regreso del jugador de Reus, sin suplente natural habida cuenta del ostracismo al que está siendo sometido Aleix Vidal, única nota discordante de los últimos fichajes, una y otra vez.

En los últimos partidos, Luis Enrique ha preferido modificar el esquema posicional antes que otorgar a Vidal el puesto en la banda derecha del ataque, pero ante un equipo que probablemente saltará al campo a disputar la posesión del balón y el control del encuentro, lo más probable es que el Barça vuelva a su dibujo tradicional: el 4-3-3.

Segundo regreso de Guardiola

Está por ver con qué intención plantará Pep Guardiola a sus hombres y el modo en que pretende asaltar un estadio en el que vivió su máximo esplendor como entrenador. El miércoles, en el templo azulgrana, uno de los forjadores del mejor Barça de la historia ser verá de nuevo ante la prueba de intentar superar con su nuevo equipo la herencia de su obra. El único precedente anterior no parece que pueda servirle de estímulo ante el enorme potencial de Messi, Suárez y Neymar, artífices de la goleada que encajó su Bayern la pasada temporada.

El miércoles, el Camp Nou dictará sentencia ante los ojos de todo el mundo. Si es que en un deporte que depende de algo tan caprichoso como el balón es posible dictarla.