Josep Gombau llegó al Barça en 2003 de la mano de Joan Laporta siendo aún un jovenzuelo. Tenía 27 años cuando dejó su puesto de coordinador en el fútbol base del Amposta para incorporarse a la cantera del club azulgrana. Tres años después pasó a la FCBEscola, que acabó dirigiendo, y en 2008 le ofrecieron la oportunidad de ser el director de la FCBEscola en Dubai. A partir de ahí dio un salto al vacío que cinco años después le ha llevado a Australia, donde es entrenador del Adelaide United, uno de los clubs con más solera del país.

El técnico catalán, de 37 años, ha recogido los frutos de un aprendizaje firme que comenzó hace una década. Catapultó la idea en Dubai y fue descubierto por Samson Tam, que le ofreció el primer reto de su carrera: entrenar al Kitchee SC de Hong Kong. En cuatro años, asistido por su inseparable Pau Martí, ganó dos veces la Liga y otras dos la Copa hasta que, en enero de este año, Mel Patzwald se los llevó a Australia para dirigir al Adelaide United. Y en apenas dos meses de trabajo han impuesto una idea conocida en casa pero novedosa al otro lado del mundo. Al habitual fútbol ‘británico’ han contestado con el toque. Y la apuesta, que descubrió el dueño del club viendo al Kitchee, ha calado en Adelaida y sorprendido en toda Australia.

“Me invitaron a conocer el club antes de fichar y me acabaron convenciendo rápido” reconoce ahora Gombau, quien en apenas una entrevista entendió que el Adelaide le fichaba no sólo por el nombre que se hizo en Hong-Kong, sino, más aún, por jugar ‘diferente‘. “Yo les expliqué nuestra manera de trabajar y de jugar” descubre el técnico ahora, recordando entre sonrisas que parecían incluso más convencidos quienes le fichaban que él mismo.

Todo eso facilitó su aterrizaje en Australia. Y ayudó, también, encontrarse con unos jugadores más preparados de lo que se pueda pensar en Europa. “Faltan conceptos tácticos, pero técnicamente el futbolista australiano no tiene nada que envidiar al europeo o sudamericano” advierte a la vez que destaca que “lo más sorprendente es su capacidad física. Son deportistas en toda la extensión de la palabra y muy fuertes”.

¿Y profesionales? En Australia el rugby manda por encima de todo. Pero igualmente existen el fútbol australiano o el cricket que tienen mucho tirón mediático. Ello podría llevar a pensar que el fútbol es poco menos que amateur. Y el nuevo entrenador del Adelaide ha descubierto todo lo contrario. “Cuando no entienden algo lo preguntan, cuando se hace un ejercicio lo repiten… Tienen una capacidad de atención brutal y lo adoptan todo muy rápido” asegura antes de trasladar ese interés a los aficionados: “En el primer partido vinieron más de 10.000 espectadores al campo y en el segundo cerca de 17.000, que es el récord. En la primera jornada de Liga se batió la cifra histórica de asistencia en una fecha inaugural”.

Sin prisa pero sin pausa, en dos partidos de Liga, el Adelaide United ha logrado el protagonismo en los medios. El ‘tiqui-taca’, desconocido en Australia, se ha hecho hueco y Gombau no esconde que está “contento. El fútbol es más británico: balones largos, segundas jugadas, mucha rapidez y poca elaboración. Nosotros hemos roto con eso: empezamos desde atrás, se juega al toque, se presiona arriba… Nada que no se conozca en Barcelona pero que aquí ha sorprendido”.

familyHa sorprendido y ha gustado. Tanto como a él y su familia lo que han encontrado. “Es un país que sorprende por su amplitud, sus distancias y también por la familiaridad de la gente” señala el entrenador catalán, quien destaca que “más allá del club y del fútbol en si mismo, el trato es excelente. Nos han recibido de maravilla y nos han hecho sentir integrados desde el primer día”.

Con un contrato de tres años, Josep Gombau ni se plantea el futuro. Con su Mujer Romina y sus dos hijas, María y Bruna, se siente feliz en todos los aspectos. Y no olvida que hace diez años marchó de Amposta para empezar su gran aventura en el Barça. Aquello, tan arriesgado en su momento, ha desembocado en lo que es hoy. El mejor embajador del ‘tiqui-taca‘ en Australia.