Rodgers ante el peligro

Él es todo para ese equipo. Mira ese pase. Sólo hay unos pocos que puedan hacerlo, y de ellos sólo Aaron Rodgers tiene los huevos de intentarlo“. Eso dijo Richard Sherman tras ver el lanzamiento del quarterback de los Green Bay Packers al otro Rodgers –el tight end– que a la postre se convirtió en el touchdown de la victoria ante los Cowboys. Aaron, cojo, había conseguido extender la jugada hasta encontrar un receptor y logró poner el balón en el punto exacto. Fallar en el envío no era arriesgarse a un pase incompleto, sino que el peligro de que ese ovoide fuese interceptado y ello acabara con los playoffs de los Packers era real.

Como si se tratase de un videojuego, la siguiente fase para los Packers eleva la dificultad drásticamente. Richard Sherman y su Legion of Boom esperan en Seattle, un lugar en el que los Cowboys ganaron, pero en el que Green Bay perdió de manera abultada la semana uno. Muchas cosas han cambiado desde un partido en el que Rodgers no se atrevió a lanzar ni una sola vez al lado del genial cornerback de Seattle, cortando el campo por la mitad y dando la primera ventaja a los Seahawks. Desde esa primera semana, el ataque de los Packers ha tenido días brillantes y, si bien no se ha enfrentado a ninguna defensa como la de Seattle, tiene potencial tanto por tierra como por aire para desquiciar a cualquier coordinador defensivo.

La última vez que Seahawks y Packers se enfrentaron, Richard Sherman acabó frustrado al ver que ningún pase fue a su mitad del campo. Esta vez, los Packers deberán intentarlo si quieren llevarse la victoria del CenturyLink Field.
La última vez que Seahawks y Packers se enfrentaron, Richard Sherman acabó frustrado al ver que ningún pase fue a su mitad del campo. Esta vez, los Packers deberán intentarlo si quieren llevarse la victoria del CenturyLink Field.

Eso sí, si quieren ganar tendrán que hacerlo con Aaron Rodgers cojo. El quarterback y futuro MVP arrastra una lesión en el gemelo desde el final de la temporada regular y aún no se ha recuperado. Esa dolencia limita en gran medida su juego, ya que el número doce de Green Bay, además de colocar con láser sus envíos, es un magnífico jugador extendiendo las jugadas y corriendo para conseguir yardas, frustrando de esa manera a las defensas. No hay punto débil en el juego de Rodgers cuando está sano. “No voy a comprar todo esto de la lesión en la pierna. Lo he visto escaparse cerca de la zona de anotación de los Cowboys, así que no me va a engañar con eso“, dijo Earl Thomas al respecto del gemelo dolorido de Aaron. Su compañero Kam Chancellor se expresó en términos similares: “no estoy preocupado por su gemelo, estoy preocupado por Aaron Rodgers. Si él sigue en el partido, sin importar cómo se encuentre, sigue siendo Aaron Rodgers. Sigue siendo capaz de hacer jugadas“.

Los Seahawks se están preparando para combatir a un Rodgers en perfectas condiciones y es lo que necesitan hacer. Todas las apuestas están con ellos, no únicamente por el estado de forma de la estrella de Green Bay, sino por el nivel que llevan exhibiendo desde final de noviembre. Desde la derrota en Kansas City el 16 de noviembre, los de Pete Carroll han ganado todo, encajando una media de ¡8! puntos por partido en los siguientes siete partidos. La vuelta de jugadores clave como Kam Chancellor o el linebacker Bobby Wagner, que arrastraron problemas físicos una buena parte de la temporada, ha devuelto a la defensa de Seattle al nivel de dominación que exhibieron el año pasado y que se puso en duda las primeras semanas de este curso. Sin ir más lejos, después de ese partido ante Kansas City que simbolizó el punto de inflexión, los Seahawks habían concedido una media de 21,5 puntos por partido, dejando actuaciones muy preocupantes como ante Dallas o en San Diego.

El estado de forma de Kam Chancellor (31) ha sido clave para que los Seahawks recuperen la defensa dominante del año pasado. En la imagen, envía al suelo en un tackle tremendo a Mike Tolbert (35), fullback de los Panthers.
El estado de forma de Kam Chancellor (31) ha sido clave para que los Seahawks recuperen la defensa dominante del año pasado. En la imagen, envía al suelo en un tackle tremendo a Mike Tolbert (35), fullback de los Panthers, el pasado fin de semana (10/1/2014)

Con un Rodgers sin poder echar mano a todo su repertorio y con una unidad defensiva agresiva, inteligente y rápida como ninguna, es evidente que Seattle tiene todas las de ganar, contando además con el factor cancha que tan difícil lo pone a los ataques rivales a causa del ruido. Sin embargo, el partido no se limitará únicamente a lo que suceda en el duelo entre Rodgers y la secundaria de los Seahawks, sino que la defensa de los Packers querrá decir la suya. Esta unidad, muy criticada estos últimos años, ha dado un paso al frente esta temporada. Clay Matthews, el rusher estrella de Green Bay que atacaba desde el exterior, ha sido recolocado como linebacker interior y ha elevado el nivel de la unidad. La secundaria ha jugado también un buen papel, exceptuando algún que otro partido (que nos perdone Julio Jones) y vienen de secar completamente a un ataque con Dez Bryant y Terrance Williams. Witten sí que consiguió hacer daño a Green Bay y por ahí deberían vigilar a los Seahawks, donde Russell Wilson tiene un especial enamoramiento con sus tight ends, especialmente con Luke Willson. Si consiguen no dejar expuestas grandes zonas del campo corregirán gran parte del problema, porque Willson tampoco es un futuro Hall of Famer (de momento) como Witten. Por tierra se comportaron muy bien ante Murray, aunque empezaron a sufrir en la segunda mitad. Lynch es un running back muy inteligente y paciente, sus carreras acaban extenuando a las defensas y acaba encontrando el hueco, por lo que es un factor a tener muy en cuenta.

Dicho esto, la defensa de Green Bay no debería sufrir en exceso ante un ataque que es muy conservador. Deben jugar sus cartas con cautela y vigilar con los blitzes a Russell Wilson, sobre todo tras la exhibición que dio ante los Panthers en este sentido. Conseguir una interceptación o recuperar un fumble ante los Seahawks es muy complicado por el cuidado que tienen con el balón, por lo que acabar con un margen positivo de turnovers sería media victoria para Green Bay. Lo más importante, sin embargo, va a ser obligar a salir constantemente a Ryan, el punter de los Seahawks, y no querer ganar el partido antes de tiempo. La defensa debe trabajar para el ataque, forzando a la otra unidad defensiva, la de Seattle, a estar con frecuencia en el campo y a que su eficacia vaya disminuyendo conforme pasen los minutos de partido. Si juegan inteligente –y eso significa tener un ojo siempre en Wilson–, la defensiva del Pack puede ser la mejor ayuda de Rodgers. En cambio, si Wilson puede pensar y los Seahawks consiguen poner puntos sin problemas en el marcador, obligarán a la ofensiva a arriesgarse, momento que esperan con deleite los integrantes de la Legion of Boom.

Julius Peppers (56) lo tendrá muy complicado para repetir lo conseguido la semana pasada con DeMarco Murray (29), causando el fumble que dio la vuelta al partido. Los Seahawks estarán muy pendientes de él este domingo.
Julius Peppers (56) lo tendrá muy complicado para repetir lo conseguido la semana pasada con DeMarco Murray (29), causando el fumble que dio la vuelta al partido. Los Seahawks estarán muy pendientes de él este domingo.

En resumen, la mermada habilidad de Rodgers y lo que ello representa ante la mejor defensa del campeonato dan ventaja sobre el papel a Seattle. No obstante, los Packers tienen que jugar un partido inteligente, como exhibieron ante los Patriots en la temporada regular. Lacy tiene que ser protagonista y al ataque no deben entrarle las prisas en tercer down. Los Seahawks, por la naturaleza de su ataque, no son el típico rival que penalice un inicio lento de la ofensiva rival, al estilo de lo que eran los Broncos el año pasado. Llegar con un partido igualado al último cuarto debería ser la meta para los de Mike McCarthy. Y luego, a jugársela con Rodgers. Nadie mejor para una situación así. Incluso cojo.

Clave para los Packers: no sucumbir a las prisas.

Clave para los Seahawks: Lynch y Wilson obligando a poner puntos en el marcador a los Packers.

Pronóstico: 24-20 para Packers.

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