James Heptonstall se enfrentó al metro en un sprint de 380 metros, que es la distancia que hay entre la parada de Mansion House hasta la estación de Cannon Street de la linea Circle Line de la red de metro de Londres.

El metro tarda unos 90 segundos desde que se abre la puerta en Mansion House hasta que se cierra la misma en Cannon Street. Simple para la máquina. Heptonstall debía superar 75 escalones, dos barreras de entrada y sortear a los usuarios del transporte público así como cruzar las calles y sortear los vehículos una vez en el exterior. No tan simple para el hombre.

Este consultor ambiental de 30 años residente en Hampstead, inspirado por retos similares que habían visto en vídeos de otras ciudades, decidió intentarlo acompañado de su amigo Noel Carroll, que no abandonó el vagón de metro mientras esperaba la llegada de su compañero. El resto de usuarios tampoco perdieron detalle.

“Ha sido un proyecto de prueba. Habíamos visto algunos vídeos de desafíos similares en las redes europeas de transporte y los subían a internet, pero no habíamos visto nada hecho en Londres. Normalmente tomo la North Line para ir a trabajar por la mañana, no es una experiencia agradable, así que si puedo voy corriendo o en bicicleta”, explicó al terminar el reto Heptonstall, jugador de rugby habitual.

¿Quién fue más rápido?