Plátanos de España

En España, el problema del racismo en el fútbol nunca se ha tenido en consideración. A pesar de que la Real Federación Española de Fútbol ha sido sancionada por la UEFA y la FIFA en un par de ocasiones por “actitudes o comportamientos racistas” de sus aficionados en partidos internacionales, sobre el asunto siempre se ha mantenido una incomprensible equidistancia.

El último episodio se vivió anoche en El Madrigal, cuando un aficionado lanzó un plátano a Dani Alves cuando este se disponía a sacar un córner. Alves ha sufrido este tipo de acosos racistas en unas cuantas ocasiones. Los ha denunciado de todas las maneras, como cuando escuchaba sonidos simiescos cada vez que tocaba el balón durante un partido en el Bernabéu. En su día, Samuel Eto’o amenazó con retirarse de un partido que su equipo jugaba en La Romareda por el mismo motivo. Desde entonces el asunto no se ha solucionado, pese a que los diferentes organismos internacionales han tomado conciencia del asunto y han puesto solución.

Esta misma temporada, la UEFA ha cerrado una parte de la tribuna del Allianz Arena y ha multado al Bayern de Múnich con 10.000 euros por la exhibición en las gradas de una pancarta homófoba durante el partido de Champions ante el Arsenal; la misma cantidad tuvo que abonar el Atlético de Madrid el pasado mes de febrero porque se escucharon gritos racistas en el encuentro ante el Manchester City en la UEFA Youth League, equivalente a la Champions League juvenil, disputado en la Ciudad Deportiva Cerro del Espino de Majadahonda; el CSKA de Moscú fue castigado con 50.000 euros por exhibición de símbolos racistas y de extrema derecha durante un partido ante el Viktoria Plzen; o el Roma a raíz de una serie de gritos dirigidos contra Balotelli, Muntari o Kevin-Prince Boateng.

Llevo once años en España y en once años todo es igual. Hay que reírse de estos retrasados”, dijo Dani Alves después de que se comiera parte del plátano que le lanzaron desde la grada. Dice el presidente Villar que el fútbol español está en contra del racismo y de la xenofobia y promete que el Comité de Competición tendrá en consideración el hecho de El Madrigal, sobre todo porque el árbitro del partido lo reflejó en el acta.

En los últimos diez años, la RFEF ha sido sancionada en un par de ocasiones por cuestiones racistas. En 2004, la Comisión de Disciplina de la FIFA por los gritos racistas proferidos desde la grada durante un partido amistoso disputado ante Inglaterra (100.000 euros) y en 2012 por un comportamiento similar registrado por algunos seguidores españoles durante el España-Italia de la Eurocopa. Balotelli fue el centro de los cánticos y la RFEF tuvo que pagar 20.000 euros.

Mientras que en buena parte de Europa, este tipo de comportamientos se castigan con dureza, en España se tiende a mirar hacia otro lado, pese a que en el último informe del Movimiento contra la Intolerancia recoge que en 2012 se produjeron en España 4.000 agresiones por discriminación y racismo (páginas 55-57).

La ilustración proviene de una campaña contra el racismo en Polonia.

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