La psicología aplicada al deporte

Para abordar el tema que da título a este artículo citaré a San Agustín (354-430), quien dijo “Conocerse de verdad a uno mismo no es otra cosa que oír de Dios lo que él piensa de nosotros”. ¿y no es ese uno de los objetivos de la vida del ser humano? ¿Conocerse para tomar mejores decisiones en la vida y cometer menos errores con el tiempo?

Por mi formación continua no puedo empezar de otra forma que haciendo mención del deporte como conducta de salud; mirar el deporte como una actividad dirigida al bienestar corporal y mental de los chicos y chicas que empiezan a practicar cualquier disciplina deportiva. Una conducta sobre todo de autoconocimiento, donde se realizan aprendizajes nuevos en un contexto diferente al familiar y escolar, donde se desarrollan capacidades perceptivas y se incentivan además las habilidades sociales.

¿Qué hacemos entonces sí parece evidente para cualquiera? ¿Dónde interviene la psicología? Para empezar, la psicología no interviene si no hay una demanda, aunque mi experiencia como entrenador de fútbol base me sugiere preguntarme si ayudamos a los chicos o chicas exigiéndoles un resultado sin haber aprendido a controlar un balón, diciéndoles que tienen que ser como Messi, Cristiano Ronaldo o Iniesta, o preguntándoles si han ganado o perdido antes de interesarnos por si lo pasaron bien.

Son muchos los que tienen condiciones físicas y técnicas para llegar a ser deportistas profesionales e incluso de élite, pero pocos los que lo consiguen. Las expectativas puestas a tan temprana edad y los mensajes condicionantes para que sean tan buenos parecen ingredientes suficientes para una posible frustración difícil de digerir en un futuro.

La buena noticia es que seguro que hay algo en la vida que puedan disfrutar si con el deporte no lo consiguen. En ese caso y como conocedor del desarrollo psicológico de las personas, invito a los padres a no sentirse frustrados y a investigar con sus hijos, a conocerse y a iniciar una búsqueda en la que los chicos y chicas se sientan acompañados.

En psicología no se mira el resultado, sino a las personas. Los buenos resultados vienen derivados de muchos procesos internos que éstas experimentan mientras viven y, en el caso del deporte, mientras lo practican. Pero antes de conseguir los mejores resultados tenemos que conocernos como decía hace mucho, mucho tiempo, San Agustín.

David Pablo es masajista y monitor de fútbol base por la Federació Catalana de Futbol.

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