Pau Gasol renace en Chicago

Cuenta una de las numerosas leyendas que giran entorno a la figura de Michael Jordan que a inicios de 1995, tras su primer retiro en la NBA, se encontraba éste disputando un partidillo en su mansión de Chicago cuando uno de sus hijos, tras una canasta, osó mentar a Shaquille O’Neal mientras imitaba uno de sus célebres gestos, simplemente porque “era el mejor”. Dicen que esto sentó como un tiro al bueno de Michael, que a los dos meses ya estaba de vuelta en los Bulls y con los que acabaría ganando otros tres campeonatos seguidos.

En una situación parecida debió sentirse, a principio de temporada, Pau Gasol cuando Shaquille O’Neal le definió como un jugador “acabado para la NBA”, tras confirmarse su pase a la franquicia de Illinois. Después de seis años en Los Ángeles, donde conoció días de vino y rosas –dos títulos de campeón– así como la decrepitud y desmantelamiento de unos Lakers ya en fase de regeneración, Pau volvía a hacer las maletas con rumbo al Midwest en busca de un denominador común en su carrera deportiva: El Renacimiento.

Ya antes de iniciarse la temporada “coach” Thibodeau elogió el estado de forma en el que llegaba el español, a pesar de que en Chicago se le veía más como un complemento que como una de las piezas maestras para optar al campeonato. Durante los primeros tres meses de competición, Gasol se ha erigido como el principal baluarte defensivo –promedia 11.3 rebotes por partido– y en ataque –donde comparte casi todo el protagonismo con Jimmy Butler– promedia casi 19 puntos.

Pau ha aprovechado el continuo reguero de lesiones que azotan a Derrick Rose para hacerse importante como primera opción atacante. El equipo le busca en el juego interior a la hora de atacar el aro y si el rival le defiende con ayudas, él no duda en abrir al perímetro a hombres como Rose, Dunleavy, Butler o Hinrich.

Por el momento no sólo está superando las expectativas sino que se permite el lujo de ejecutar actuaciones estelares, como la del pasado fin de semana ante los Bucks de Milwaukee. Los 46 puntos y 18 rebotes anotados ante el equipo de Wisconsin, suponen la mejor marca en los últimos 30 años para un jugador mayor de 34, y récord de la franquicia desde 1990, año en el que un tal Michael Jordan se destapó con 69 puntos y 18 rebotes en el célebre partido contra Cleveland.

A una semana  del cierre de la lista de votaciones para el All Star, Gasol ya sobrepasa el medio millón de votos y es el segundo jugador más votado de la Conferencia Este, tan sólo por detrás del “Rey Midas” del negocio: Lebron James. Pau cuenta con muchísimas opciones para ser, por primera vez, titular en el partido de las estrellas –en las cuatro anteriores fue reserva– y ser protagonista de un hecho histórico en el All Star: enfrentarse a su hermano Marc, que ocupa el quinto puesto en el Oeste avalado por 476.000 votos. Sería la segunda pareja de hermanos que lo consigue después de los gemelos Van Arsdale, los cuales se enfrentaron en los eventos de 1970 y 1971.

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