NFL: Repaso al Wild Card Weekend

Los playoffs de la NFL son una de las acepciones de la palabra imprevisible. Los cuatro meses de temporada regular quedan en un segundo plano cuando todo se dirime en un los tuyos contra los míos en sesenta minutos que se hacen tremendamente cortos o agónicamente largos, dependiendo del color de la bufanda que lleves puesto y del momento de partido. Nada está dicho hasta el final, que pregunten a los Cowboys, ni el registro importa, que se lo digan a los aficionados de los Panthers, ni que tu ataque se arrastre durante gran parte de la Liga significa que vaya a pasar eso en playoffs, vive Flacco.

Este fin de semana dejó sorpresas, dos partidos muy intensos, uno muy desigualado y el otro un bodrio choque de defensas, a falta de ataque. Iremos uno por uno, siguiendo el orden en el cual se jugaron.

Lindley (14) no pudo poner en marcha el ataque en ningún momento del partido.
Lindley (14) no pudo poner en marcha el ataque en ningún momento del partido.

#5 Arizona Cardinals @ #4 Carolina Panthers

Al ver partidos como el del sábado en Charlotte, uno llega a la conclusión de que JJ Watt no puede ser considerado el MVP. El mejor jugador de la Liga sí, por supuesto, pero no el más valioso. JJ Watt no habría conseguido cambiar el guión del partido, Aaron Rodgers o Tom Brady sí. Esta es una liga de quarterbacks y Arizona se ha ahogado tras bracear toda la temporada de manera agónica. Lindley, que hasta hace un par de meses estaba entrenando en San Diego (sin tener hueco activo en la plantilla), volvió al desierto tras ser cortado en verano para hacerse cargo de un ataque diezmado por las lesiones. Sin Palmer ni Stanton, todo el peso recaía en él. En temporada regular puede servir el apaño si estamos hablando de un equipo que estaba ya casi clasificado para playoffs, pero en esta clase de partidos el invento se viene abajo.

Fue un partido de dos ataques completamente disfuncionales, con la diferencia de que unos tenían a su QB titular que es capaz de hacer jugadas y que mete el miedo en el cuerpo por su habilidad para salir corriendo y los otros tenían un quarterback que no se atrevía a lanzar la pelota y un juego de carrera nulo. La ofensiva de los Cardinals entregó posiciones de campo fantásticas a los Panthers y estos fueron anotando paulatinamente, sabiendo que sin errores se llevarían el partido. E incluso con errores: un fumble que acabó en interceptación a Lindley en el siguiente snap podría haber dado alas a unos Cardinals que volaban muy bajo. La defensa de Arizona cumplió decentemente, teniendo en cuenta lo que sostenían, pero permitió correr demasiado a unos Panthers que prácticamente son unidimensionales en ataque. Por lo que respecta a la defensa de Carolina, se comieron totalmente a la ofensiva de los Cards, con mención especial a un front seven que supo leer muy bien lo que planteaba el partido en cada momento.

Próximo partido: A los Panthers les toca ahora viajar a Seattle. Y después a casa.

El dato: Las 78 yardas totales del ataque de Arizona son el récord negativo en post-temporada.

El momento clave: Una screen de 40 yardas de Carolina llevada milagrosamente a la end zone seguido de un fumble en el retorno de kickoff de los Cardinals, que acabó con otro TD de Carolina. En un minuto, los Cardinals pasaron de liderar 14-13 a perder 14-27.

MVP: Luke Kuechly.

De esta manera consiguió Suggs la interceptación que daría un respiro a los Ravens. El balón, entre sus piernas, nunca llega a tocar al suelo.
De esta manera consiguió Suggs la interceptación que daría un respiro a los Ravens. El balón, entre sus piernas, nunca llega a tocar al suelo.

#6 Baltimore Ravens @ #3 Pittsburgh Steelers

Escribí hace un tiempo en alguno de los Power Rankings que nunca querría que mi equipo se enfrentase a los Ravens en post-temporada. Da igual el número de seed o dónde se juegue el partido: los de Baltimore saben cómo se juega a esto en situaciones de win or go home. También pronostiqué que los Steelers ganarían, así que una cosa por la otra. El partido siguió un guión previsible toda vez que Bell -baja crucial- no se vistió de corto para jugar después de su lesión. Tate cumplió bien con su papel hasta que se le escapó un fumble (recuperado por Steelers) y lo sentaron a jugar con la tablet. Sin amenaza por tierra, el pass rush de los Ravens se frotó las manos y amenazaron una y otra vez a Roethlisberger, llevándolo al suelo en más de una ocasión y en otras provocando que Big Ben hiciese sus jugadas marca de la casa, esas en las que escapa al estilo Houdini de un pocket colapsado totalmente y envía una bala al receptor que tenga abierto en ese momento.

Sin embargo, no fue suficiente. Y no lo fue porque los Ravens, que habían hecho una temporada regular muy discreta en ataque, se pusieron las pilas. Flacco estuvo espectacular detrás de una línea ofensiva magnífica, que supo en todo momento cómo contener los blitzes y mantener a salvo de rushers a su QB. Hay que alabar las jugadas que cantó Gary Kubiak en ataque, sin ser yo muy aficionado suyo. Había momentos en los que Baltimore se movía como un cuchillo caliente en la mantequilla, y eso que la defensa de los Steelers no estuvo particularmente mal dejando a un lado al safety Mike Mitchell, que sale retratado en muchas de las jugadas que más perjudicaron a su equipo. Antonio Brown puso todo de su parte para lograr la victoria de los locales, incluso batiendo dobles coberturas, pero al final la defensa de los Ravens consiguió lo que hacía en temporada regular: ceder yardas, no TDs. En cambio, la ofensiva de los de John Harbaugh sí logró perforar la zona de anotación de los Steelers.

Próximo partido: Los Ravens irán a Foxborough a saludar a Brady y compañía.

El dato: 387 yardas totales en ataque para Pittsburgh: un TD y tres field goals. 295 yardas Baltimore: tres TDs y tres FGs. Eficiencia en ataque y en defensa. Cuidado con los Ravens.

El momento clave: El left guard de los Ravens Kelechi Osemele hizo un bloqueo en el último segundo al veterano rusher de los Steelers James Harrison que dio un par de segundos más a Flacco para que encontrara a Torrey Smith en la end zone.

MVP: Joe Flacco.

Presionado y perseguido, Andrew Luck consiguió encontrar a Moncrief para lograr el touchdown que daría tranquilidad a los Colts
Presionado y perseguido, Andrew Luck (12) consiguió encontrar a Donte Moncrief para lograr el touchdown que daría tranquilidad a los Colts

#5 Cincinnati Bengals @ #4 Indianapolis Colts

No se repitió el 27-0 de la temporada regular, pero poco faltó. Con la ausencia final de AJ Green, los Bengals se vieron obligados a correr y correr el balón. Los Colts defendieron bien por tierra sin temer por la amenaza del play-action profundo a Green y básicamente ahí acabó el partido. Y terminó ahí porque Andrew Luck, conocido tanto por su talento como por cometer un error grave o dos por partido, esta vez estuvo intachable. Sin regalos y por detrás en el marcador, los Bengals no tenían opciones. Dalton no es el típico QB que te saque vivo de esta clase de situaciones y el domingo encima no tenía muchas armas con las que trabajar. No es que fuera excusa, ya que siendo playoff hay que exigir más a tus jugadores clave (y más cuando te están pagando como tal), pero quien espere algo nuevo de Dalton a estas alturas o es muy inocente o ve algo que los demás no somos capaces de ver.

Sin querer ahondar demasiado en la herida de Naranjito (0-4 en playoffs, como su entrenador, que después de diez años aún no ha logrado que su equipo gane un partido de post-temporada a pesar del gran talento que tiene en plantilla), fue una exhibición de los Colts. El 26-10 final no refleja lo que fue el partido. La defensa de los Bengals no consiguió parar en ningún momento a los Colts, que desde el primer minuto tuvieron claro que tendrían que lanzar para ganar. Es un acierto por parte de los entrenadores de Indy reconocer que el juego de tierra es lo que es y que tienen al QB que tienen, por lo que el futuro va a depender de los pases de Andrew, como mínimo esta temporada. T.Y. Hilton, a pesar de sus números (6 recepciones para 107 yardas) no tuvo su mejor día, y Boom Herron tendrá que dejar de cometer fumbles si quiere tener algún futuro en la NFL. La defensa de los Colts rindió a un gran nivel, pero hay que contextualizar: Dalton y los Bengals lo pusieron muy fácil. Hay que decir lo mismo sobre la línea ofensiva de Indy, que se comportó bien, dando tiempo para pensar a Luck y hacer distintas lecturas, pero que tendrá la semana que viene dos pass rushers de mucha entidad como Ware y Von Miller.

Próximo partido: los Colts se enfrentarán a Denver en el Mile High. Manning contra su antiguo equipo. A poco que Peyton esté fino, los Broncos no deberían sufrir.

El dato: 98 yardas de ataque totales en la segunda parte para los Bengals, yendo por debajo del marcador. 0 puntos. No sé qué necesitan en Cincinnati para acometer cambios importantes. Y no sólo el QB.

El momento clave: con un pocket colapsado, Andrew Luck consigue escaparse y en carrera lanza un precioso pase que es recogido por Moncrief en la zona de anotación para poner el 20-10 en el marcador.

MVP: Andrew Luck. Bueno, a quién voy a engañar: Trent Richardson, por estar enfermo y no jugar. Gracias por tanto.

La jugada de la polémica: esta acción primero fue falta y luego no. Fue en tercer down y los Cowboys anotaron el TD de la victoria en el siguiente ataque.
La jugada de la polémica: esta acción primero fue falta y luego no. Fue en tercer down y los Cowboys anotaron el TD de la victoria en el siguiente ataque.

#6 Detroit Lions @ #3 Dallas Cowboys

14-0 arriba y con Romo horroroso a causa de un pass rush que no sabía cómo atajar, sólo estos Lions podrían haber perdido el partido. Lo de Detroit es de estudio: salieron haciendo lo que tenían que hacer en ataque, manteniendo a la defensa de Dallas sobre el campo, corriendo bien y algún pase ocasional para tener en tensión a los Cowboys. En defensa, no había nadie en la banda de los Cowboys que supiera qué hacer con los meridianos blitzes que cantaban desde la banda de Detroit. Romo no sé si no los veía venir, si estaba confundido o si tenía miedo a irse al suelo por enésima vez, pero leyó mal la gran mayoría de las situaciones y el ataque de Dallas, que tiene un potencial brutal, no se entonó hasta bien entrada la segunda mitad. Y, viendo todo esto, el coordinador ofensivo de los Cowboys seguía sin cantar jugadas de carrera teniendo a DeMarco Murray, que es como si tienes a Revis de cornerback y lo pones a hacer blitzes en cada snap.

El desastre sobrevolaba Texas, pero Detroit puso de su parte: el ataque dejó de funcionar, al más puro estilo Lions. No es que Dallas tenga la defensa de Seattle, no hizo falta. Los Lions, con todo lo que tienen en ataque, son nulos. Mal planteamiento en la banda y los Cowboys se aprovecharon. No sin antes dispararse en el pie en varias ocasiones, como el error garrafal en un field goal o los dos sacks seguidos a Romo tras bailar en el pocket en vez de salir corriendo que pudieron haber costado a su equipo muy caros. Al final, Romo se enchufó en los instantes finales y con un magnífico pase a Williams puso por delante 24-20 a los Cowboys y fue suficiente: los Lions acabaron perdiendo dos fumbles en esos minutos restantes, aunque el primero de ellos lo recuperaron cuando el defensa de Dallas dejó escapar el balón al querer hacerse el héroe, pensando que sería mejor intentar llevarlo a touchdown aunque estuviera rodeado de 158 jugadores antes que lanzarse al suelo y asegurar la victoria.

Próximo partido: Cowboys vs Packers, en Green Bay. Los Packers no van a perdonar ni la mitad de la mitad de lo que perdonaron los Lions, así que los de Dallas ya pueden espabilar.

El dato: 17 puntos en la primera parte, 3 en la segunda. Con el partido 20-17 para Detroit, los Lions tenían un 4&1 en la yarda 46 de Dallas. Decidieron hacer un punt, que salió mal y Dallas empezó el drive de la victoria en la yarda 41. Caldwell fue un cobarde, cosa que tampoco debería sorprender a los que lo contrataron.

El momento clave: Un flag por pass interference que primero fue y luego fue recogido. Los Lions pasaron de tener un primer down bien dentro del campo de Dallas a un 4&1 en la 46. Los aficionados de los Lions tienen todo el derecho del mundo a estar enfadados. O se tira el flag o no se tira. En mi opinión: fue pass interference (y claro, además, ya que el defensa de los Cowboys no se gira para jugar la pelota ni deja recibir al receptor que sí estaba orientado para recibir el balón) y ahí se le fue el partido a los Lions. Podrían haber optado por jugársela en el 4&1, pero los árbitros no tendrían que haberlos puesto en esa situación.

MVP: Terrance Williams. Dos TDs cuando más lo necesitaba Dallas: al borde del descanso y a dos minutos del final para dar el liderato definitivo a los Cowboys. Muy buen receptor para acompañar a Bryant.

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