NFL: Análisis de la ronda Divisional

Si el fin de semana pasado nos dejó un par de partidos bastante discretos, los cuatro encuentros disputados en la ronda Divisional habrán quitado el mal regusto de boca a cualquiera que pudiese tenerlo aún. La segunda ronda de los playoffs comenzó de forma espectacular, con uno de los partidos del año que enfrentó a Ravens y Patriots, luego vimos una exhibición defensiva de Kam Chancellor y sus Seahawks, el domingo empezó con una muy ajustada victoria del Pack sobre los Cowboys y acabó con los Colts avanzando a la final de conferencia y dejando a Manning muy tocado. Iremos uno por uno.

Duron Harmon (30) interceptando a Joe Flacco ante la mirada de Torrey Smith (82). La acción sentenció el partido. La cara de Harmon es impagable.
Duron Harmon (30) interceptando a Joe Flacco ante la mirada de Torrey Smith (82). La acción sentenció el partido. La cara de Harmon es impagable.

#6 Baltimore Ravens @ #1 New England Patriots

El primer partido de la ronda no pudo ser mejor, uno de esos clásicos que serán recordados años después. Fue un intercambio de golpes en el que los dos equipos se alternaron: primero empezó Baltimore con dos drives de libro que dejaron grogui a los Patriots, luego estos se recuperaron y pusieron catorce puntos para igualar, después los Ravens recuperaron el aliento para situar el 28-14 en el marcador y los Patriots se recompusieron magistralmente para poner el empate de nuevo. Después, la locura de los playoffs. La única diferencia que hubo entre los dos equipos fue un drive de los Ravens que, a causa de un sack a Flacco muy oportuno, forzó a Baltimore a patear un field goal mientras los Patriots consiguieron poner siete y no tres.

Los de Harbaugh seguro que se fueron con mal sabor de boca de Foxborough, porque tuvieron el partido muy de cara durante grandes fases del partido. El playcalling en ataque fue sensacional, fueron valientes sin ser suicidas (las jugadas en cuarto down toda una delicia) y ganaron claramente las batallas en el scrimmage tanto en ataque como en defensa. La línea ofensiva de los Ravens estuvo excepcional y la defensiva igual. Las diferencias al final del partido fueron tan pocas que es normal que se acuse a Flacco por sus dos interceptaciones, pero el partido de Joe fue fantástico hasta que se le fue el mojo con esa primera interceptación e incluso hizo muy buenas lecturas después. La última INT es un mal pase, una peor lectura del safety y se produjo en un segundo y cinco, por lo que empañará en parte su partido, pero negar a Flacco a estas alturas alcanza magnitudes de despropósito total.

Por lo que respecta a los Patriots, se olvidaron totalmente del juego de carrera al ser engullidos por la defensiva de Baltimore y fiaron a Brady su destino. No suele ser mala decisión. Brady no estuvo del todo fino en la primera mitad, incluso lanzó un pase bastante impropio de él que fue interceptado antes del descanso, pero no paró de lanzar en la segunda y remontó medio partido. Otra vez hay que dar crédito al staff de New England por recomponerse tras la primera parte. Una sucesión de pases cortos abrió la defensa de Baltimore y dio oxígeno a Gronkowski, que como comentamos en la previa iba a tener que aparecer si los Patriots querían ganar. Así fue: Gronko acabó con siete recepciones para 108 yardas y un TD. Edelman y Amendola también pusieron su granito de arena: el primero estuvo en todos sitios y casi siempre bien y el segundo anotó más TDs en este partido que en toda su temporada regular. No es mal momento para enchufarse.

Próximo partido: Los Patriots recibirán en casa a los Colts.

El dato: Nunca en la historia de playoffs un equipo había remontado dos veces una desventaja de 14 puntos. Lo habréis leído ya mil veces, pero habla a las mil maravillas de la dureza mental de estos Patriots.

El momento clave: la primera interceptación a Flacco. Los Ravens pudieron ganar después y no fue al final del partido (como la segunda), pero acabó con la racha de Flacco, lo que seguramente tuvo efecto en sus acciones después. Especialmente en esa última INT.

MVP: Julius Edelman. Menudo pase a Amendola. Chico para todo.

Kam Chancellor (31) retornando una interceptación de 90 yardas para touchdown. El partido del safety de los Seahawks fue sensacional.
Kam Chancellor (31) retornando una interceptación de 90 yardas para touchdown. El partido del safety de los Seahawks fue descomunal.

#4 Carolina Panthers @ #1 Seattle Seahawks

El 31-17 final para Seattle junto a la diferencia sobre el papel que había entre los dos equipos puede llevar a equívocos: los Seahawks no pasaron por encima de los Panthers. De hecho el marcador al entrar al último cuarto era de 14-10 para Seattle y la machada era aún posible. Las sensaciones iban con los locales: la defensa estaba jugando de manera espectacular, como si no hubiesen visto un snap en meses, y en ataque era cuestión de tiempo que Wilson y Lynch sacaran rédito al planteamiento de Carolina. 17 puntos en el último cuarto sellaron el pase para los Seahawks. A win is a win, pero no es oro todo lo que reluce en Seattle.

Hablaremos de Carolina primero. Los Panthers necesitaban dos cosas: mantener el partido en un marcador corto y que Cam Newton estuviera preciso. Lo primero lo consiguieron en parte y lo segundo no tanto, pero Newton no estuvo mal hasta el final. Hay que matizar, sin embargo: que los Seahawks no se escaparan en el electrónico fue porque son tan conservadores como el que más. Los Panthers defendieron muy arriba para cerrar salidas a Wilson y Lynch y fueron triturados cada vez que Seattle miraba más allá de diez yardas. Por otro lado, Cam Newton tuvo un buen ejemplo en Russell Wilson de lo que debe hacer un QB en esta clase de partidos: hacer jugadas de la nada y proteger el balón ante todo. Cam empezó perdiendo un fumble en el primer cuarto (que acabó en TD de Seattle), lanzó un mal pase al lado de Sherman (obviamente fue interceptado, aunque sin daños mayores), tuvo un par de pases más que pudieron ser interceptados (Thomas estuvo a punto) y finalmente entregó el partido en una jugada que no es tanto demérito suyo como mérito de Chancellor. Es el problema de ir por detrás ante Seattle: tienes que arriesgarte y lo pagas. Aún así, la diferencia entre Newton y Wilson fue muy reveladora, defensas al margen.

Sigo sin creer que Russell Wilson sea un QB de 140 millones, rango en el que seguramente le van a pagar para atarlo los próximos siete años, pero es difícil argumentar que haya otro QB mejor para Seattle. Y eso se paga. Sin tener una línea ofensiva dominante ni receptores de mucho calado (por no decir ninguno), el pequeño QB siempre encuentra formas de extender las jugadas y acabar consiguiendo primeros downs. Se lleva algún sack por el camino, pero son males menores que puede pulir con el tiempo. Hasta Aaron Rodgers se lleva algún golpe por bailar demasiado esquivando defensores. La ayuda de Lynch (sensacional, como siempre, en su papel de extenuar a las defensas y mantenerlas atentas por miedo a una escapada) y una defensa de época son, sin duda, una gran ayuda, pero cada vez es más complicado defender que cualquier QB con un mínimo sentido común podría hacer la tarea que hace Wilson. De la defensa de Seattle no voy a decir nada que no se sepa ya, simplemente volver a destacar de nuevo a Kam Chancellor, el que debió ser MVP de la Super Bowl y normalmente menos considerado que Thomas y Sherman. Eso sí, que vuelva pronto Maxwell: Simon, el cornerback que lo substituyó, fue un caramelito para Newton.

Próximo partido: contra Green Bay en Seattle. El partido promete.

El dato: Russell Wilson 8/8 en tercer down para 199 yardas y 3 TDs.

El momento clave: la interceptación de Kam Chancellor con 24-10 acabó con el partido cuando los Panthers estaban cerca de poner otro TD en el marcador y dejar el partido a siete puntos.

MVP: Kam ChancellorEl gran Michael Irvin decía en NFL Network que cuando ves a Kam venir a tacklear te replanteas tu coraje. Menudos golpes de la nada que se saca el bueno de Chancellor. Y tampoco lee mal al QB, ¿eh, Newton?

La jugada de la polémica. Después de dar tres pasos con el balón, al tocar el suelo  el ovoide se escapó de las manos de Bryant. Por regla incompleto. Al ser una jugada en cuarto down, Dallas perdió la posesión y prácticamente el partido.
La jugada de la polémica. Después de dar tres pasos con el balón, al tocar el suelo el ovoide se escapó de las manos de Bryant (88). Por regla incompleto. Al ser una jugada en cuarto down, Dallas perdió la posesión y prácticamente el partido.

#3 Dallas Cowboys @ #2 Green Bay Packers

En el frío Wisconsin también se vivió un partido con dos partes bien diferenciadas en el que, al igual que en Boston la noche anterior, el a priori favorito equipo de casa se vio por detrás en el marcador hasta bien entrada la segunda mitad. Los Packers no iban por detrás en el electrónico jugando en casa desde la semana dos ante los Jets y eligieron mal momento para volver a las andadas, pero al final se acabaron llevando el partido por 26-21 en un encuentro que será muy discutido durante años por la forma en la que acabó, con una jugada tan polémica como bien resuelta por los árbitros. Vayamos por partes.

Dallas dejó escapar el partido, no hay otra explicación posible. Con un Rodgers tan nefasto como pocas veces se le ha visto en la primera mitad debido a su físico, los Cowboys permitieron que remontara en la segunda parte. Hay que felicitar a la OL del Pack por la protección a Rodgers en los últimos treinta minutos, pero igualmente hay que culpar a los de Dallas por no jugar cada snap con una motivación extra sabiendo de la condición de la estrella rival. También resulta difícilmente comprensible olvidarse de Murray en algunos drives cuando promediaba 5 yardas por intento. Ya pasó contra los Lions: hay momentos en los que el playcalling de los Cowboys se traba en las páginas de pase sin pensar en la OL y el corredor que tienen. Dallas necesitaba agotar esa defensa, arrastrarla y luego ir a por Bryant o Williams. No sólo porque se estaba demostrando como una forma efectiva de ir consiguiendo yardas y consumir tiempo yendo por delante en el marcador, sino porque también daban descanso a una defensa que estaba sufriendo mucho.

Los Packers esquivaron una bala de las buenas el domingo, ese tipo de balas que en casa y contra una defensa no dominante puedes esquivar, pero que en otras plazas como Seattle te envían al hospital hasta septiembre. Rodgers se recuperó en la segunda mitad y dio toda una lección magistral estando cojo, encontrando un aliado tremendo en el novato Adams y el habitual Cobb (menudo catch para acabar el partido, en un balón rebotado). Lacy corrió lo que quiso también, como era de esperar en un partido de ataques tan poderosos y defensas tan… normales. Se hablará mucho del pase a Bryant, pero atendiendo a la norma fue incompleto. De lo que no se hablará tanto es del buen trabajo silenciando a Dez hasta entonces, que acabó con sólo tres recepciones para 38 yardas. Aunque claro, no sé si para ello había que olvidarse de Witten. Dejar solo al receptor favorito de Romo no es una decisión muy sensata (6 recepciones para 71 yardas, alguna de ellas crucial para que Dallas siguiera vivo), pero esta semana salieron bien parados. Ahora a rezar para que Rodgers pueda moverse el domingo que viene.

Próximo partido: Viaje a Seattle para definir el campeón de la NFC. A pesar de todo, no veo tan poco favoritos al Pack.

El dato: Murray no perdía la pelota desde la semana ocho a pesar de la alta carga de trabajo que tenía en cada partido. Lo perdió el domingo en el momento más inoportuno.

El momento clave: El incompleto a Bryant será el centro de todas las discusiones, pero la jugada clave para mí es la que hace Peppers logrando sacarle el balón a Murray. No sólo Green Bay recuperó el fumble, sino que evitó un TD: Murray tenía campo abierto para correr.

MVP: Aaron Rodgers. Adams también lo mereció, pero la segunda mitad de Rodgers es una exhibición de las que perduran años. Y cojo. Jugador de época.

Jonathan Newsome (91) consigue alcanzar a Peyton Manning (18) y quitarle el balón de las manos. Cambió el rumbo del partido: Peyton no pudo o no se atrevió a lanzar más pases profundos.
Jonathan Newsome (91) consigue alcanzar a Peyton Manning (18) y quitarle el balón de las manos. Cambió el rumbo del partido: Peyton no pudo o no se atrevió a lanzar más pases profundos.

#4 Indianapolis Colts @ #2 Denver Broncos

Bueno, que levante la mano quien veía venir lo que pasó el domingo. Aquí ya llevábamos tiempo avisando de que Denver pintaba a sorpresa de las negativas en playoff, pero el emparejamiento con los Colts era tan desequilibrado en tantos aspectos que parecía imposible que los Broncos hincasen la rodilla. Sin embargo, así fue. Los de John Fox (despedido hoy ya, todo de manera cordial y mutua como le gusta vender a la NFL, porque a todos nos gusta ser despedidos) sufrieron su peor derrota desde la Super Bowl. Esta vez, no obstante, no tenían un equipo casi perfecto delante, sino a un conjunto con muchos defectos y pocas, pero excelentes, virtudes.

Comencemos por Denver y por lo más evidente. Peyton Manning no estuvo bien. No fue el único, claro: Von Miller y Ware, invisibles, no tocaron a Luck, Talib fue aleccionado por T.Y. Hilton, la línea defensiva fue dominada en el drive clave por una línea ofensiva muy discreta y Demaryius Thomas dejó escapar pases incomprensibles, por dar los ejemplos más claros. Sin embargo, es a él donde van dirigidas el grueso de las críticas y merecidamente: hizo seguramente uno de los peores partidos de su vida, sino el peor. Alguna razón tiene que haber, pero después del strip sack de Newsome no volvió a lanzar en profundidad. Hasta entonces lo había hecho en repetidas ocasiones y todas mal excepto un pase a Julius Thomas que sirvió en bandeja el primer TD (y único), lanzando overthrows sin parar. Hubo un momento del partido en el que Peyton acumulaba siete incompletos seguidos, su peor racha en post-temporada. La segunda parte fue una concatenación de pases cortos, screens predecibles e incompletos en tercer down. No sé hasta qué punto se debía al gameplan, pero atacar a los corners de Indy en pases cortos es desaprovechar los defectos de la secundaria de los Colts e ignorar que es por el centro del campo donde defienden peor. CJ Anderson tampoco salvó el partido, aunque los Colts lo dejaron correr y esperaron que fuese Manning el que se jugase los downs importantes.

Sobre los Colts, esta fue posiblemente la victoria más sorprendente de la historia de la franquicia en playoffs. Por la forma y por el fondo. Indy dominó el encuentro después del 7-0 para los Broncos inicial y perdonó en exceso a un equipo que no lo aprovechó. En defensa, Vontae Davis estuvo casi perfecto (faltó la interceptación fácil que se le escapó de las manos para sellar el partido, su único aspecto negativo) y Newsome cambió el partido con su sackfumble a Manning. En ataque, Andrew Luck leyó de maravilla el partido. Tuvo algún pase malo, en algunas ocasiones debió esperar más antes de lanzar (y más teniendo en cuenta el tiempo que tenía para hacer lecturas) y sus dos INT afean sus estadísticas, pero fueron básicamente punts en situaciones de terceros downs largos que no pueden considerarse malas decisiones. En lo demás, magistral, especialmente encontrando a T.Y. Hilton y en los dos pases de TD que dio: había poco espacio para meter el balón, pero allí lo puso. Gran partido de la línea ofensiva y del corredor Herron. Indy puede correr el balón decentemente mientras Richardson no esté en el campo. Ahora bien, los Patriots van a ser un hueso muy duro de roer. Brady sí que lanza más allá de cinco yardas.

Próximo partido: Los Colts irán a la boca del lobo, también conocida como Foxborough, para enfrentarse al emperador Belichick y a Darth Brady.

El dato: Manning 6/21 pases completos en intentos de más de cinco yardas para un total de 107 yardas.

El momento claveStrip sack de Newsome a Manning. Fue muy pronto, pero pareció afectar profundamente a Peyton.

MVP: Vontae Davis. No se puede jugar mejor de lo que lo hizo el domingo.

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