El lunes de la semana pasada Neymar llegó a España, desde Brasil, para, se aseguró, apurar sus vacaciones cerca de Barcelona. Aterrizó en El Prat junto a su novia y tomó un vuelo a Ibiza. Allí debía descansar, tranquilamente, y acabar de recuperarse –o seguir recuperándose– de la lesión que sufrió en el Mundial. Se han visto varias fotos suyas con la famosa faja y se ha dado a entender que Ney se cuida, claro, pacientemente para estar a punto lo antes posible.

Hoy, a seis días de su incorporación a la pretemporada, o al menos a su reincorporación al club para seguir el proceso normal de recuperación, Neymar ha tomado otro avión. Un viaje tranquilo… a Japón. Volar desde Barcelona hasta Tokio ocupa unas 14 horas, casi nada. Se supone que en este desplazamiento relámpago, que debe ocuparle los próximos cuatro días, el crack brasileño cumplirá con algunos de sus múltiples compromisos publicitarios.

De acuerdo a la información que se maneja en Barcelona, Ney, quien irá acompañado de su novia-amiga, tiene previsto regresar a Barcelona el domingo, un día antes de la visita médica en el club para revisar el estado de la fractura de la tercera vértebra de la columna que se produjo frente a Colombia. A partir de ahí, se supone, el martes se incorporará a la pretemporada a las órdenes de Luis Enrique.

Tranquilo y descansado. Brasil-Ibiza-Japón-Barcelona. Con una fractura de vértebra a rastras. Digamos que es normal…