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Recién empezada la temporada de las Grandes Ligas de béisbol americanas (MLB) y poco hay todavía que analizar más allá del titubeante inicio del vigente campeón, los Boston Red Sox, que marchan últimos en su división con 10 victorias por 12 derrotas. Sus archirrivales, los New York Yankees, figuran en la primera posición con un balance radicalmente opuesto (13-9).

Este semana se está celebrando la segunda serie de la temporada que los enfrenta. Después de una primera serie celebrada en Nueva York, donde los Yankees derrotaron a los bostonianos en tres de los cuatro partidos, el duelo de la máxima rivalidad del deporte rey en los Estados Unidos se está llevando a cabo en Boston.

El partido de anoche vivió un nuevo episodio de las cada vez más habituales malas prácticas deportivas que intentan ensuciar un deporte en el cual un milímetro puede significar una victoria o una derrota. En el pasado reciente (2005) vivimos una acusación masiva de hasta 89 jugadores de las Grandes Ligas del uso esteroides tras un reporte del senador George J. Mitchell dónde se acusaba a los Laboratorios BALCO de San Francisco, California y al centro Biogénesis de Miami, Florida, de suministrar sustancias dopantes a diversos atletas. Anoche Michael Pineda, lanzador de los Yankees, fue expulsado del partido después de que el arbitro Gerry Davis comprobara que el jugador llevaba una substancia marrón en el cuello que parecía ser resina de pino.

Pineda se disponía a lanzar en la segunda entrada con dos jugadores eliminados cuando el entrenador de los Red Sox, John Farrell llamó la atención del arbitro tras detectar “que había una sustancia marrón en el cuello” como dijo después del partido. “Lo pude ver desde el banquillo. Después fue confirmado por las diferentes cámaras del estadio”.

Farrell, andaba con la mosca detrás de la oreja después del partido que se disputó el pasado 10 de abril en Nueva York dónde Pineda blanqueó a los bateadores de Boston durante siete entradas hasta que Daniel Nava le conectó un cuadrangular. Tras la cuarta entrada el entrenador de los Medias Rojas ya detectó la sustancia marrón en la mano del lanzador de los Mulos. Pero Pineda al termino del partido quitó hierro al asunto, asegurando que “no uso la resina de pino. Es tierra. Me sudan las manos y uso tierra para secarlas”.

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Es sabido que se usa resina de pino como aseguró el jugador franquicia de Boston, David Ortiz al termino de aquel primer episodio “todo el mundo usa resina de pino en la liga. No es una gran cosa”. Pero para su entrenador “usar una sustancia extraña es ilegal. Yo esperaría que si la usa, al menos que sea más discreto la próxima vez”.

Y Pineda no aprendió la lección. Durante el partido de ayer volvió a salir la substancia marrón que acabó por costarle la expulsión del partido y una sanción de 10 partidos. Farrell explicó a la conclusión del partido, que acabó ganando su equipo, que “sentí que era una necesidad decir algo. Yo respeto totalmente que en una noche fría –10ºC– los jugadores traten de conseguir un poco de agarre, pero cuando es tan obvio hay que decir alguna cosa. Estábamos en sobre aviso dado lo que habíamos vivido en el partido anterior”.

Esta vez no le ha quedado más remedio que admitir el uso de resina de pino: “Sí, lo hice por mí mismo. Sí, es resina de pino. Pido disculpas a mis compañeros de equipo y a todo el mundo. He aprendido de este error. No volverá a ocurrir”.

Según el artículo 8.02 (a) (2), (4) y (5), el lanzador no podrá:
(2) expectorar en la pelota, ya sea a mano o el guante;
(4) aplicar una sustancia extraña de ningún tipo a la pelota; [o]
(5) desfigurar la pelota de cualquier manera.

Durante la temporada 2012 el relevista Joel Peralta de los Tampa Bay Rays, fue expulsado durante un partido contra los Washington Nationals por llevar resina en un guante. En 2006, el lanzador zurdo Kenny Rogers de los Detroit Tigers fue cazado con una substancia marrón en su mano. Más recientemente el abridor de los Red Sox, Clay Buchholz fue acusado por los ex lanzadores Dirk Hayhurst y Jack Morris durante la retransmisión de un partido contra los Toronto Blue Jays pero tras la negación de Buchholz de usar resina, los comentaristas se disculparon.