Messi se lesiona en otra noche gris del Barça

Con más pena que gloria, el Barça ha vencido al Villarreal (2-1) en el Camp Nou en la primera aparición del equipo local tras el ridículo de Los Cármenes. La victoria, que permite romper una racha de dos partidos sin marcar, se vio empañada por la retirada por lesión de Leo Messi tras sufrir un percance a la media hora de juego.

Acudía el aficionado culé al Camp Nou con una incógnita por despejar: ¿ahondaría el juego del Barça en el estrés postraumático que el soci arrastra desde Liverpool o concederían los de Valverde una tregua para cerrar las fiestas de la Mercè de Barcelona?

El técnico extremeño dejó en el banquillo a De Jong y Ansu Fati e indultó el grosero error de Júnior en Granada dándole de nuevo la titularidad en el lateral izquierdo. Además confió las labores de creación a Busquets, Arthur y Sergi Roberto y las de finalización, por primera vez juntos como titulares, a Griezmann, Suárez y Messi.

Arrancó el partido con la pinta de los anteriores frente a Betis y Valencia, con un equipo rápido, fuerte en la presión y, sobre todo, muy eficaz. En el minuto 6, un saque de esquina botado por Messi era cabeceado por Griezmann lejos del alcance de Sergio Asenjo. El Villarreal apenas salía y el equipo de Valverde mantenía el empuje con un Messi muy participativo y un Griezmann liberado que se movía desde la izquierda en todas direcciones.

El centro del campo funcionaba medianamente bien e incluso Arthur se sacó de la chistera un violento chut desde fuera del área que convirtió en estatua al portero amarillo. Corría el minuto 15 y daba la sensación de que los espectadores iban a disfrutar de un partido plácido.

Pero el Barça desconectó. Inexplicablemente dio varios pasos atrás, quién sabe si esperando enganchar a contrapié a la defensa de Calleja. El resultado, Messi y Suárez descolgados arriba, un equipo demasiado estirado y enormes dificultades para sacar el balón jugado ante el empuje rival.

Fueron 25 minutos aburridos en los que los bostezos del público solo se interrumpieron cuando Messi tuvo que salir a la banda para ser atendido después de una jugada en la que perdió una bota y el balón. Valverde mandó a calentar a Dembélé, pero el argentino pareció recuperarse de nuevo y pudo ver desde el césped el fantástico gol de Santi Cazorla que volvía a abrir el partido al filo del descanso. Un tanto fruto de la mala colocación del equipo, que se reflejó en el jugador que tapaba al centrocampista asturiano al borde del área culé: Antoine Griezmann.

Había que ver si Ernesto Valverde sacudía el árbol en el vestuario y hacía que el equipo recuperara las sensaciones del primer cuarto de hora, olvidando el triste deambular de Luis Suárez o la soledad que en muchos momentos acompañó a Busquets. De la sacudida quien cayó fue Messi, sustituido por el reaparecido Dembélé, que en su primera aparición puso un balón medido a Griezmann que el francés no acertó a empalmar.

Un minuto después, Ter Stegen salvó un buen remate a bocajarro de Cazorla en un festival de despropósitos defensivos del Barça que se iniciaba entonces y que nadie pudo frenar. Ni la entrada de De Jong por un desubicado Sergi Roberto logró despertar a un equipo que vivía de las conducciones del holandés, la velocidad de Dembélé y la movilidad de un Griezmann que quiso mucho y pudo poco, pero aun así bastante más que uno de los peores Suárez que recuerda el Camp Nou. El uruguayo, incapaz de dar un buen pase en los 90 minutos, pululó por el césped sabedor de que Valverde no tiene recambio para él.

Aun así, el 9 dejó su puesto a falta de poco menos de un cuarto de hora para que entrara Ansu Fati, que aportó dos marchas más a la delantera azulgrana. El hispano-guineano demostró en apenas un ratito que hoy por hoy es un delantero diferente y atrevido, que no tiene vergüenza y que no se asusta ni ante los rivales ni por estar rodeado de algunos futbolistas de leyenda. Él y la omnipresencia de De Jong, prácticamente infalible en los minutos que estuvo en el campo, fueron lo único salvable de una noche gris que volvió a demostrar que, o mucho se mejora, o la trayectoria competitiva del Barça de Valverde puede ser verdaderamente corta.

Foto: AFP

Comparte este artículo

Share on whatsapp
Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on email
Share on pinterest

Artículos relacionados

Artículos recientes

Síguenos