Una portentosa actuación de Marcelinho Huertas, el mejor del partido y autor de la canasta decisiva, ha puesto al Barça en la final de la Liga tras derrotar al Valencia (75-77). El brasileño jugó los 40 minutos y respondió a la perfección al Xavisistema. Estuvo lúcido y fue determinante con 22 puntos, 5 rebotes, 9 asistencias y 31 de valoración. Su conexión con Ante Tomic (20 puntos, 8 rebotes, 25 val) fue letal y Juan Carlos Navarro (11 puntos, 7 asistencias, 21 val) estuvo a un gran nivel.

Estará el Barça en su octava final consecutiva en una serie semifinal compleja, donde ha sumado las tres victorias a domicilio y ha sucumbido en los dos partidos en casa. El Real Madrid le espera y a este nivel, las opciones de los azulgrana son escasas.

El partido fue de máxima intensidad. Empezó dominando el Valencia (43-34 al descanso), que mantuvo sus ventajas hasta mediado el tercer cuarto, pero el Barça, a diferencia de en otros partidos, nunca se descompuso y a la hora de la final, allí estuvieron sin temblarle las muñecas Marcelinho o Tomic.

Llama la atención disponer de una plantilla tan amplia para centrar el juego en tres jugadores. Marce lo jugó todo, Navarro 34 minutos y Tomic 32, entre los tres sumaron 77 de valoración, mientras que los otros siete jugadores sumaron 14.

Llega el Barça a su octava final consecutiva, pero repleto de dudas. El Real Madrid tiene otra entidad y penalizará mucho más, pero la presión será compartida. Los de Pablo Laso son los favoritos, pero al Barça le puede pesar la historia y la posibilidad de acabar la temporada en blanco.