Un City con sed de venganza

El próximo rival del Barça se clasificó como segundo de grupo en la última jornada tras ganar con autoridad en el Stadio Olímpico de Roma (0-2), con goles de Nasri y Zabaleta. Sólo han ganado un par de partidos en las seis jornadas disputadas, los dos últimos ante Bayern y Roma. Pese al potencial ya demostrado y confirmado en Inglaterra, los citizens siguen mostrando una irregularidad preocupante en territorio continental. Tras dos años seguidos eliminados en fase de grupos –época de Mancini– y derrotados el año pasado en octavos por el Barça de Martino, el equipo de Manchester afrontará la eliminatoria con ánimos de revancha.

A día de hoy, el único contratiempo que afecta a las huestes de Pellegrini es la baja por sanción, en el partido de ida, de Touré Yaya y la incógnita del estado físico de Agüero. El argentino está lesionado y tiene previsto un plazo de recuperación de un mes, el mismo que su compañero de ataque Edin Dzeko. Un dato importante a tener en cuenta es que ambos delanteros están apercibidos de sanción para el partido de vuelta, junto a los laterales Zabaleta y Clichy.

El City sigue siendo un equipo muy agarrado a la inspiración de sus magníficas individualidades. Vive en exceso de los chispazos en ataque de Agüero, del ritmo y velocidad que imprimen en campo rival jugadores de la talla de Touré, Silva o Nasri, que ejemplifican ese estilo box to box tan apreciado en las islas y que este año cuenta con la adición de un referente inesperado: Frank Lampard. El aporte de esta segunda línea es capital, se sienten muy cómodos contragolpeando y generan un caudal inagotable de jugadas ofensivas, aunque en ataque dependen muchísimo de la clarividencia y el poder de definición del delantero argentino a la hora de decidir los partidos.

Este año se han reforzado con las contrataciones del central Mangala y del mediocentro Fernando, ambos provenientes del Porto, los zagueros Sagna y Zuculini, el portero Caballero y la cesión de Lampard por parte de su franquicia americana.

Pellegrini suele utilizar indistintamente dos sistemas: el 4-2-3-1 y el 4-4-2. Agüero es indiscutible y la variante en el dibujo se ejecuta cuando el técnico chileno opta por Dzeko o Jovetic como acompañantes del Kun en el ataque.

Un equipo tipo en el esquema del doble pivote con un único delantero sería el que formarían Joe Hart en la portería, Zabaleta y Clichy en los laterales (el francés ha logrado desbancar de la titularidad a Kolarov), Kompany y Mangala o Demichelis como centrales (los dos últimos suelen alternarse la titularidad), doble pivote con Touré y Fernandinho o Fernando (el ex del Porto ha cobrado más protagonismo en los últimos partidos) y una línea de tres con Navas, Nasri, Silva (con Lampard como outsider), que juegan por detrás de Agüero.

Cuando opta por el 4-4-2 suele sacrificar a uno de los de la línea de tres para dar entrada a James Milner en el mediocampo e incluso juntar a Fernando y Fernandinho en el doble pivote, tal y como hizo en Roma ante la ausencia de Touré.

En el banquillo, además de los ya conocidos como Sagna, Kolarov, Nastasic o Sinclair, también está teniendo sus oportunidades el juvenil español Pozo, un gran proyecto de futuro de tan sólo 18 años en el que el Manchester City ha depositado grandes expectativas.

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