Luis Enrique bracea en chicle

Con lo claro que está el asunto: Luis Enrique bracea en chicle. Chachipén de la buena. A veces el menda piensa que hay mogollón de peña que no se empapa de las cosas, que no pilla nada del tema.

Será un partido chungo, con pavos acostumbrados a chupar galletas, meter jetazos y provocar jamacucos al contrario en el que la bofia de turno, que antes vestía de negro, tendrá que coscarse de todo. Ojo con las chotas acusicas que reclaman amarillas por cualquier cosa, que los dos equipos tienen basca capaz de hacerlo.

El sábado no hay canguelo que valga. El Barça debe tener la chola a punto, currar para evitar que le choreen y acabar con el bulo madridista. Nada de hacerse el longuis: meter el pinrel en todo momento, subirse a la chepa del rival y hacer que el culé siga camelándose a su equipo.

No hay que prestar atención a esa peña que solo mira si Messi pota, ruga, tralla o suelta la raba. Ni que el argentino saliera cada noche de baretos a pillar una torza y a privarse a saco… Nada, esto es fútbol y aquí se viene a chingar al contrario, a enroscarse la manta en el garito de la Castellana, a ganar y a volver a la queli para sobar tranquilamente con la parienta y con el curro bien hecho.

Olvidaos del palizas, tostón y pegote que lleva días dando la chapa con el chorreo como aquel pollo que presume de agenciarse churris cada vez que va de marcha. Sabes que está más p’allá que p’acá, que liga menos que el Crusoe por mucho que le mole arrimar cebolleta y hay que pasar de él a ful.

Acabará el partido y al día siguiente, cuando saltes de la piltra, seguirás igual que hoy. Ni tendrás más guita ni un buga mejor. Solo, si acaso, seguiras braceando en chicle, como Luis Enrique.

¿Te enteras, contreras?

Comparte este artículo

Share on whatsapp
Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on email
Share on pinterest

Artículos relacionados

Artículos recientes

Síguenos