Los contendientes: New England Patriots

patoff

Ataque

Brady y 10 más. Muchos éramos escépticos como poco con el futuro de los Patriots tras la marcha de Wes Welker a los Broncos, que dejaba como único receptor fiable a Rob Gronkowski, un jugador tan fiable como proclive a pasar por la enfermería. El bueno de Gronko empezó la temporada lesionado y no volvería a formar en un huddle hasta la semana 7. Con su mejor receptor recibiendo pases de Manning y con Rob lesionado, lo lógico hubiese sido pensar que para la semana siete los Patriots estarían algo más que tocados y, sin embargo, Gronko regresó a un equipo con un récord de 6-1. Sólo una derrota para un conjunto sin un gran juego de carrera, con receptores prácticamente anónimos y con una defensa sobre la media.

Parámetro Dato Ránking NFL (1-32)
Pase (yd/partido) 264.8 
Carrera (yd/partido) 119.9  12 
Total ataque (yd/partido) 384.7
Puntos por partido 27.3 
TD pase 24 12  
TD carrera 17
TD totales  41 
Tercer down (logrados/intentados)  38%  14 
Interceptaciones 10
Fumbles  7  20 
Tiempo de posesión promedio (min:seg) 30:11 18 
Yardas por jugada 5.4  14 
Sacks permitidos 39  14 
Field goals logrados/intentados 34/37

Tabla 2. Estadísticas del ataque de los Patriots. Ránking más elevado significa mejor.

Nueva Inglaterra ostenta el séptimo mejor ataque de la Liga. Sin ser números malos, nos encontramos con un equipo al que situaríamos en la mitad alta de la Liga, pero que no hace gala de excesivos alardes en cuanto a su ofensiva. Los números por aire son sorprendentemente buenos teniendo en cuenta quién recibe los pases y por tierra Bill Belichick opta por un comité de corredores que, hasta el momento, ha funcionado bien (a pesar de los múltiples fumbles que han afrontado, uno de los puntos débiles del juego por tierra Patriot).

El epicentro y alma máter del ataque es su quarterback. Tom Brady (4221 yardas, 24 TD, 10 interceptaciones) está cuajando una excepcional temporada. Lejos de sus números de récord en cuanto a touchdowns, seguramente este sea el año en el que Tom pueda estar más orgulloso de su trabajo. Con un equipo diezmado en cuanto a calidad en sus receptores, el 12 de Nueva Inglaterra es quinto en yardas por aire, aunque va camino de su peor año en términos de porcentaje de pases completados desde 2003 (60.6% en la actualidad vs el 60.2% de hace diez años) en gran parte debido a las razones ya expuestas. Su rating (una fórmula empleada para evaluar el trabajo de los mariscales de campo, de manera similar a la valoración en baloncesto), situado en 88.0, es el más bajo desde 2006 (87.9), temporada en la que, sin embargo, estuvieron a un sólo partido de llegar a la Super Bowl tras ser apeados por los Colts de Manning en la final de conferencia. Brady se resiste a someterse a las predicciones que los situaban lejos de las primeras seeds y como uno de los candidatos a irse a casa a las primeras de cambio tras las bajas de Welker y Gronkowski.

Y es que realmente no hay demasiado para elegir entre el cuerpo de receptores de los Patriots. Gronkowski, jugando sólo seis partidos y medio, era el segundo jugador con más yardas del equipo hasta ayer. Por delante de él se hallan ahora Julian Edelman (991 yardas, 6 TD), un jugador que en los cuatro años anteriores sólo contaba en su haber con 714 yardas y cuatro touchdowns, y Danny Amendola (624 yardas, 2 TD), que completó su mejor año en 2010 con 689 yardas, por lo que tampoco puede ser considerado como un receptor de élite. Motivos para la esperanza hay con el rookie de segunda ronda Aaron Dobson (513 yardas, 4 TD) que ha demostrado ser un buen jugador aún teniendo en cuenta su juventud y sus múltiples drops; el también novato Kenbrell Thompkins (466 yardas, 4 TD) se ha beneficiado de la falta de competencia para erigirse como una buena opción para Brady, a pesar de que una lesión en la cadera lo ha apeado de los últimos partidos. En la posición de tight end es donde la falta de profundidad es más dramática. Entre Michael Hoomanawanui (136 yardas, 1 TD) y Matthew Mulligan (16 yardas, 1 TD) sólo han recibido catorce pelotas de Brady en toda la temporada: doce el primero y únicamente dos el segundo.

Por lo que respecta al juego de carrera, los Patriots tienen a cuatro jugadores por encima de las 200 yardas de carrera: Ridley (699 yardas, 7 TD), Blount (583 yardas, 5 TD), Bolden (271 yardas, 3 TD) y Vereen (205 yardas y 1 TD). Los dos últimos son usados con frecuencia por Brady como receptores, amasando entre los dos algo más de 500 yardas: Vereen es el tercero con más pelotas recibidas de todo el equipo con 44 para 385 yardas y dos TD, mientras que Bolden en 21 recepciones ha corrido para 152 yardas sin ningún touchdown. Ridley, el más talentoso de los cuatro, es el que más veces ha corrido la pelota, pero sus problemas al asegurar el balón (con 4 fumbles lidera al equipo en esta estadística) han limitado su tiempo de juego y frustrado en ocasiones a Belichick. Sobre Blount y Bolden no puede decirse mucho más de que son suplentes poco más que decentes en una posición en la que todo equipo necesita una buena profundidad debido a las abundantes lesiones. Shane Vereen es una gran arma para Brady, pero su tendencia a pasar por la enfermería (sólo 25 partidos en tres años) lo convierte en un jugador poco fiable y más en la posición en la que se gana la vida.

En cuanto a los equipos especiales, los Patriots no tienen grandes armas. Con 21.3 yardas por retorno de kickoff, hay que bajar hasta la posición 26 de la Liga para encontrarlos. Respecto al retorno de punts, están novenos con 11.2 yardas de media. Para los primeros no hay ningún jugador designado, sino que son varios los que han probado a llegar a campo contrario sin que ninguno de ellos haya corrido más de 41 yardas desde que recibiera la pelota. El corredor Blount, el receptor Boyce y el safety McCourty han gozado de oportunidades para retornar los kickoffs, mientras que Edelman es el jugador que recibe los punts. Hablando de estos, el punter del equipo, Ryan Allen, va décimo en la competición con 45.8 yardas por patada. Stephen Gostkowski, en su octavo año en la competición, está realizando su mejor temporada y ha demostrado ser fiable a partir de las cincuenta yardas (5/6, 83%).

En resumen, apostar contra los Patriots es toparse repetidamente con el tozudo quarterback Tom Brady, que se resiste a perder a pesar de las múltiples bajas que azotan a su equipo en ataque. Aunque parecen lejos de Broncos (a los que ganaron) y, sobre el papel, no son mucho mejores que cualquier otro contendiente de la AFC, descartarlos en la carrera hacia la Super Bowl se antoja aventurado. Su paulatina mejora en defensa y el paso adelante que han dado algunos receptores los colocan cerca de conseguir la seed número dos, que lograrán si ganan a los Bills en casa en la última semana. Aún pueden ganar la conferencia si los Broncos pierden en Oakland y ellos cumplen con Buffalo, un hecho que parecía tremendamente inverosímil sin Welker ni Gronkowski. Sin embargo, con Brady no hay nada imposible y a ello se aferran los aficionados de los Pats.

Comparte este artículo

Share on whatsapp
Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on email
Share on pinterest

Artículos relacionados

Artículos recientes

Síguenos