Dicen que muchos electrodomésticos salen al mercado con una fecha de caducidad programada de antemano para que acabemos renovándolos cada cierto tiempo, como hormiguitas consumistas en un centro comercial un sábado por la tarde. Han conseguido que necesitemos cromos nuevos cada poco tiempo, una sensación que también podría extenderse a un equipo como el Barça y a sus seguidores.

Seamos sinceros: cuando se habla de renovar la plantilla, de refrescar al equipo, ¿a qué nos referimos exactamente? Está muy bien hablar del estilo, de la filosofía, de la importancia de tener un plan, pero ¿por qué no nos aventuramos en las profundidades de la plantilla para ponerle nombres y apellidos a esa cacareada renovación? Si nos quejamos de la obsolescencia programada, intentemos ponerle remedio.

Un aviso, antes de seguir: ¿no tienen ustedes la sensación de que, puestos a planificar el Barça del futuro, existen más preguntas que respuestas? Vamos allá, en cualquier caso:

– Portería. Ter Stegen por Valdés, con Pinto un año más como segundo. De acuerdo, pero, ¿se necesita un tercer portero? ¿Cuál es el rol de Oier Olazábal? ¿Y qué pasa con los del filial? ¿Está preparado Masip para ser el segundo portero del primer equipo o es demasiado joven?

– Defensa: Se ha confirmado que la trayectoria de Puyol en el Barça toca a su fin, pero, ¿qué ocurrirá con Mascherano? No está siendo su mejor temporada, pero su importancia en el vestuario le convierte en un jugador a tener en cuenta. Bartra ya debería haber tenido este año muchas más horas de vuelo para ser, el año que viene, titular indiscutible. Toca seguir confiando en Piqué, pero también es tiempo de fichar a un central contrastado (¡que vaya bien por alto, por Dios!) e incluso a uno joven y con proyección. En los laterales, dando por bueno todo lo que sucede en la izquierda (Alba y Adriano), ¿qué pasará en la derecha? Da la sensación de que Alves se irá este mismo año. Si es así, tocará fichar a un lateral de primer nivel, el Alves del futuro, con Montoya en la recámara para los partidos más cómodos.

– Centro del campo: Es la línea más sensible del equipo. Entre bambalinas, todo el mundo murmura que Xavi tiene que ir reduciendo su protagonismo. Se puede estar de acuerdo o no, pero seamos sinceros: ¿quién es el atrevido que le dice a Xavi que en lugar de jugar 50 partidos al año, va a jugar 20? Busquets, Iniesta y Cesc aún tienen mucho fútbol que ofrecer, pero sería interesante ir definiendo el papel de Sergi Roberto. ¿seguirá condenado a un papel secundario? ¿tiene facultades para ser titular indiscutible? En cuanto a Song, parece que tiene más futuro como modelo de Instagram que como centrocampista del Barça. Lo de Jonathan dos Santos es otro ejemplo claro de pésima planificación: más que un jugador, ha sido un tipo que ocupa una ficha del primer equipo; malo para él, malo para el equipo. El Barça no se puede permitir el lujo de tener jugadores que, simplemente, ocupen espacio.

– Delantera. Todo va a seguir girando en torno a Messi, así que conviene contar con jugadores que sepan interpretar su juego. Alexis Sánchez no es uno de ellos, por más que cuente con su propia corte de defensores. Es un buen jugador cuando hay espacios (es decir, casi nunca), pero por lo demás, apenas tiene desborde en estático y su relación con el balón se asemeja a la de un niño de seis años: parece que se estén conociendo, que todavía no hay confianza.

Pedro seguirá generando debate, pero su entrega diaria y su trayectoria reciente son aval suficiente: debe seguir en el equipo. A Tello convendría cederlo una temporada para que sepa que el fútbol de elite no se reduce a entrenarse en Sant Joan Despí. Y a cambio, recuperar a Deulofeu, porque la única manera de saber si tiene futuro como titular indiscutible en el Barça es atreverse a probarlo. Con Neymar hay tanto debate extradeportivo que al Barça no le queda otra que rezar para que el brasileño rinda según lo esperado. Tiene talento y tiempo para ello, aunque convendría que alguien le recuerde un detalle: el ‘soci’ prefiere verle cantando goles en el campo que jugando al póquer en Instagram.

Javier Giraldo es periodista del diario Sport.