El próximo 13 de noviembre se dará el pistoletazo de salida a la cuarta edición de la Everest Trail Race. Los equipos de marcaje, campamentos y dirección de carrera están ya sobre el terreno ultimando los últimos preparativos, a la espera de la llegada de los corredores que llegarán de los países con mayor tradición en carreras de montaña como son Estados Unidos, Nepal, Portugal, México, Reino Unido o Australia y Nueva Zelanda, además de España que a su vez es el país encargado de la organización.

La carrera se desarrollará igual que en las tres ediciones anteriores, en el valle del Khumbu, con la omnipotente presencia de las cumbres más altas del planeta como el Everest, Lothse, Ama Dablan y un gran número de cimas emblemáticas del Himalaya, que contemplarán de nuevo entre los días 13 y 18 de noviembre, el paso de los corredores y corredoras, amantes de la aventura, que acepten el reto de esta inigualable carrera de montaña.

La carrera recorre más de 160 kilómetros con casi 30.000 metros de desnivel acumulado, entre positivo y negativo, en esta edición 2014. La organización ha previsto realizar algunos cambios que darán más aventura –si cabe– a la prueba, introduciendo algunas variaciones sobre el trazado original que acerquen a los participantes a zonas más inhóspitas y menos transitadas, además de algunas sorpresas que se irán desvelando ya con los corredores sobre el terreno.

Los participantes, deberán pasar, como en la edición anterior, los controles técnicos y médicos establecidos por la organización para poder participar, controles en los que los equipos médicos y dirección de carrera son especialmente exigente, para dar las máximas garantías de seguridad.

La prueba, de autosuficiencia técnica, tiene un alto componente de aventura, aunque la organización provee a los participantes de alimentación y bebida, avituallamientos, equipos médicos, campamentos, etc.

Nuevamente los tiempos de corte serán amplios para que puedan participar tanto atletas de alto nivel como marchadores de montaña con una buena condición física. No hay que olvidar que es imprescindible cierta experiencia ya que se requiere de una buena preparación para afrontar las duras etapas que configuran esta prueba, catalogada por muchos participantes de ediciones anteriores, como de las más duras del mundo, en lo que a carreras por etapas se refiere.

Foto: Jordi Vila