Los especialistas en escalada rápida Alex Honnold, que ya escaló El Sendero Luminoso en México el pasado mes de enero, y Tommy Caldwell han conseguido uno de los mayores desafíos de la escalada en Sudamérica al completar la travesía del Fitz Roy, una cordillera de 5 kilómetros y 4.000 metros de escalada situada en la frontera entre Argentina y Chile, en la Patagonia, para ascender siete picos que conforman el famoso cerro, también conocido como el Chaltén. La montaña tiene ganada una reputación de ser de dificultad extrema. Presenta enormes extensiones de lajas casi verticales, pulidas y resbaladizas sobre las que baten constantemente vientos de enorme fuerza, requiriendo máxima pericia técnica por parte del escalador. Es conocida como la madre de todas las travesías. Honnold y Caldwell ya habían protagonizado dos cordadas espectaculares cuando se reunieron en los parques nacionales de Yosemite en 2012 y Zion en 2013, pero sin duda en este viaje a la Patagonia se han superado con creces.

Producto de su escalada conjunta en Yosemite completaron la ascensión en libre al Monte Watkins, El Capitan y el Half Dome –la denominada Triple Crown– en algo más de 21 horas. La escalada al Monte Watkins, por la pared sur, les llevó 2 horas y 50 minutos. Después completaron un free rider en El Capitan en 6 horas y 45 minutos para concluir con la ascensión al Half Dome por la ruta regular en 5 horas. Más de 7.000 metros verticales de escalada libre (5,12+). La primera vez que se completó la Triple Crown en Yosemite en 24 horas fue en 2001 merced a la cordada de Dean Potter y Timmy O’Neill, aunque no la completaron en libre. El orden elegido fue a la inversa, empezando por el Half Dome, seguido por el Watkins y acabando por El Capitán.

Al año siguiente se propusieron escalar en libre cuatro de las cimas más emblemáticas del Parque Nacional de Zion en Utah. Las elegidas fueron Sheer Lunacy (5.12b), Moonlight buttress (5.12d), Touchstone wall (5.13b) y Spaceshot (5.13a). Unos 1.200 metros de escalada con sus respectivos descensos en 16 horas.

La noche del lunes la página de Facebook de Patagonia Vertical explicaba que los dos escaladores americanos habían conquistado “La madre de todas las travesías”. Rolando Garibotti adjuntaba fotografías de la ascensión a la arista completa del cerro Fitz Roy y sus cimas vecinas, la Aguja Guillaumet, la Aguja Mermoz, la Aguja Poincenot, la Aguja Rafael Juárez, la Aguja Saint-Exupéry y la Aguja de la S. Con dificultad de hasta 5.11d equivalente a un 7a C1 en nuestro sistema de medición. Garibotti además explicaba día por día como resultó la ascensión.

“La ascensión comenzó a las 9:45 de la mañana el día 12 por la vía Brenner-Moschioni (300 m, 30º, 6b) en dos horas y media tras dos largos. Siguieron al sur a lo largo de la Cresta Sur para llegar hasta la Aguja Mermoz (ca. 2.730 m), escalada por la vía Argentina (600 m, 6a+) para llegar a la cumbre a las cinco de la tarde. Pernocatron sobre las nueve en la arista que va a la Aguja Val Biois.

En la mañana siguiente se pusieron en marcha a las 8:30 pasando por la Aguja Val Biois para alcanzar el Pilar Goretta del Cerro Fitz Roy (ca. 3.405 m). por la vía Casarotto (1.250 m, 65º, 6c) con su variante Kearney-Knight sobre las 11:30. Alcanzada esa cima se dirigieron a la cima superior donde las condiciones de hielo y escarcha en las fisuras los obligaron a reducir la marcha, llegando a la cima del Fitz Roy a las 2:30 de la madrugada.

El viernes 14 de febrero rapelaron por la vía Franco-Argentina para llegar a La Silla –una aguja que se encuentra fuera de la arista– así como a la Aguja Kakito que debieron superar para llegar a la base de la vía Potter-Davis (400 m, 75º, 7a, C1) de la Aguja Poincenot (ca. 3.002 m), que escalaron en poco más de tres horas hasta la cumbre.

La mañana del sábado 15, un nuevo rapel por la Judgement day hasta el collado para iniciar a mediodía la ascensión de la Aguja Rafael Juárez (ca. 2.450 m) a través de la Piola-Anker (350 m, 6b+, C1). Sobre las 16:30 ya habían atravesado la arista hasta la Aguja Saint-Exupéry (ca. 2.550 m), a cuya cumbre llegaban a las 18:20.

En este punto su cuerda se había reducido a 38 metros de longitud por lo que se vieron obligados a realizar multitud de rápeles por la vía Austríaca para llegar al collado de los Austríacos, donde montaron el campamento para pasar la última noche.

A la mañana siguiente sobre las nueve de la mañana ya habían alcanzado la última cumbre de la travesía, la de la Aguja de la S (ca. 2.330 m). A las diez de la mañana, acababan su conquista, con la llegada al glaciar.”

fitz-traverse

Garibotti apunta además que “su éxito fue a pesar de las muy malas condiciones, con mucho hielo y nieve en las fisuras y en las aristas, cortesía de una de las temporadas de verano con más precipitaciones en muchos años. Caldwell y Honnold llevaron pies de gato para escalar el Pilar Goretta y la cara norte de la Aguja Poincenot, ¡pero escalaron todo lo demás llevando calzado de aproximación!”.

Foto y gráfico: Rolando Garibotti