Gudjohnsen tenía que ser

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Y apareció Gudjohnsen… Recuerdo ahora cuando en mayo del año pasado se le empezó a escapar la Champions al Atlético de Madrid en Lisboa, cuando en el minuto 93 marcó Sergio Ramos. Desde luego no tiene nada que ver pero me ha venido a la cabeza al pensar en lo que nos pasó en Bolton. Lo rozábamos, lo teníamos en la mano, lo acariciábamos. Y Gudjohnsen tuvo que aparecer para quitarnos esa primera victoria lejos de casa que tanto habíamos peleado.

Guddy ya no está en plenitud, pero es ese tipo de jugador que siempre sabe donde estar en el momento oportuno y apareció ahí, en el último instante, para robarnos el triunfo. Jugamos bien, trabajamos, peleamos, nos entregamos y fuimos solidarios. Pudimos ganar tanto como perder porque los dos equipos tuvimos ocasiones pero las sensaciones, ahora en frío, son positivas. El sábado, cuando acabó el partido, estaba muy cabreado y triste, como todos en el vestuario, pero analizándolo con calma debemos estar satisfechos porque al menos mantenemos la dignidad y orgullo en este final de temporada. Parecemos otro equipo y de verdad que eso es mucho.

Volviendo a Gudjohnsen, coincidí con él cuando estuve en el Barça B. La verdad es que no tuvimos demasiado contacto porque la mayoría de veces que yo entrené con el primer equipo era cuando faltaban los internacionales y creo que él no se ha perdido una convocatoria con Islandia desde que aprendió a caminar. Tenía pensado ir a saludarle al acabar el partido, pero nos hizo un feo tremendo marcando el empate y se me quitaron las ganas de golpe

A nivel personal sé que no tuve un partido brillante. Me faltó claridad con el balón, que es precisamente lo que no me falta normalmente, y tomé el camino correcto: correr y trabajar en apoyos. Hace años aprendí que si no tienes el día debes multiplicar el esfuerzo en el campo, ser solidario y ayudar. Y lo hice. Lo bueno es que volvemos a jugar mañana en casa contra el Reading y me muero de ganas por hacerlo bien y disfrutar. Y quiero ganar.

Hay que volver a introducir esta palabra en la mentalidad del club porque estoy cansado de perder y no me gusta nada dar la sensación de que somos un equipo de perdedores. El día que salga a un partido pensando que no hay nada que hacer me daré media vuelta y me iré a mi casa

A nivel personal me he llevado una pequeña satisfacción, que con el año que llevamos es de agradecer. La revista ‘Four Four Two’ ha hecho una encuesta para elegir a los mejores 50 futbolistas de la temporada entre Championship, League One y League Two, en global. Y han publicado también a aquellos que no han entrado en la lista por poco. Ayer me llamó un amigo para decirme que estoy entre esos que se han quedado a las puertas: aparecí en el puesto 54, lo que al menos es un reconocimiento para mi trabajo.

Durante la semana me quedé asombrado de los palos que le llegaron a meter a España por perder el amistoso contra Holanda. Es como si tuvieran que ganar siempre y enlazar dos Eurocopas con un Mundial por medio fuera tarea sencilla. La selección española está en renovación, pero dudar como he llegado a leer me cuesta de entender. En cierta manera va ligada a la renovación del Barcelona. Tuvo una base y un fútbol muy específico que le dieron todos los títulos, que se trasladó a la selección, y ahora está en proceso de renovación.

El fútbol son ciclos pero los latinos somos así: cuando se gana tanto ya no se sabe perder y cualquier derrota se encaja de mala manera. Lo que pasó en Brasil fue un palo, desde luego, pero eso, creo, no es argumento para ir cargando contra la selección como se está haciendo.

Lo que vi entusiasmado fue el partido de Italia con Inglaterra. Me encanta la Azzurra. Estábamos acostumbrados a verla colgada del larguero y defendiendo con los dientes y ahora saca el balón desde atrás, combina y se gusta. E Inglaterra no fue menos, con Carrick en el campo, por supuesto. Yo a Inglaterra la puedo comparar con la España de antes de ganar la Eurocopa. Si miras los jugadores no puedes por menos que pensar que es un equipazo… Pero siempre le falta algo. Y en los campeonatos, también, a veces le sobra mala suerte.

Durante la semana vino el responsable de la PFA para repartir las papeletas en que debíamos votar por nuestro equipo del año, el mejor joven de la Premier y el mejor jugador. Yo voté por Harry Kane porque es difícil una temporada mejor que la suya. Aún recuerdo haber jugado contra él cuando estaba en el Leicester y no lograba ser titular en la Championship… Ahora vuela en la Premier y con la selección absoluta. Para que veáis que el fútbol es muy extraño y a veces injusto.

Mi equipo del año en Championship tiene un poco de todo. Soy sincero y ya digo que varias plazas las ocupan amigos míos, pero es que lo pienso y creo que soy justo en la elección. No podría poner en los laterales a nadie que no fuesen Calderón y Bruno Saltor, aunque haya tenido que poner a uno en banda cambiada. Por lo demás me he guiado por las sensaciones que he tenido en el campo enfrentado a ellos. Michael Antonio del Forest y Matt Ritchie del Bornemouth no podían faltar, como tampoco Gary Hooper del Norwich, que puede no haber sido el mejor delantero de la temporada pero contra nosotros me encantó. Wes Hoolahan también está ahí, en un equipo que al final me ha salido bastante ofensivo y en el que he intentado ser justo porque nunca me gusta hacer cachondeo en estas cosas. ¿Qué he votado a dos laterales que son mis amigos? Sí… Pero es que para mi Calderón y Bruno no tienen rival en la categoría.

Y para acabar os daré un poco de envidia. La semana no fue nada del otro mundo… Pero fue histórico el chuletón de kilo y medio que nos comimos entre mi amigo Adam El Abd y yo. ¡Un chuletón en el norte de Inglaterra! Y con un tipo que vale mucho la pena, con el que disfruté en el Brighton, que ahora está en el Bury y que considero merecería jugar en una categoría superior. Son cosas del fútbol…

Este martes nos vemos en Bloomfield Road. Feliz Pascua a todos y a seguir.

¡¡¡Vamossss!!!

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