Franco Collé gana un Tor des Geants polémico

El corredor italiano Franco Collé acaba de ganar una edición del Tor des Geants rodeada de polémica. Collé ha llegado a la meta situada en Courmayeur tras 71 horas, 49 minutos y 16 segundos de un exigente recorrido de 330 kilómetros y 24.000 metros de desnivel positivo por el precioso Valle d’Aosta italiano.

No obstante la gran noticia saltaba anteayer cuando la organización descalificaba a la corredora italiana Francesca Canepa, mientras iba líder de la clasificación de mujeres y séptima de la general, tras la denuncia de un corredor –Paolo Rossi– que en público acusó a la corredora de tomar un vehículo.

La organización, después de realizar una investigación, decidió descalificar a la corredora por saltarse el control de Les Groilles que se encuentra a la salida de la base vita Cogne en el kilómetro 102. Según ha podido comprobar Mayayo Oxígeno después de hablar con la organización y la propia Canepa, la corredora, que sí estuvo en la base, se olvidó de fichar ante los voluntarios. Grave error. La organización prevé la descalificación para estos casos. Pero en ningún caso le acusaron de tomar un vehículo.

francesca-canepa-tor-2013-copertina-copia

Al mismo tiempo que Canepa quedaba fuera de la carrera, tres corredores más hacían lo propio: el catalán Oscar Pérez y el cántabro Pablo Criado por lesión y el leonés Salva Calvo, según él mismo, «porque se me hincharon los cojones de ver el puto circo en lo que se ha convertido esto».

Estas palabras las escribía en caliente en su muro de facebook. Ayer, algo más tranquilo pero igualmente indignado, escribía su visión del «nuevo» Tor des Geants en su página web.

Calvo es un corredor veterano, tiene el culo pelado de correr el Tor des Geants. El año pasado ya denunció que no le gustaba en qué se estaba convirtiendo esta dura carrera que hasta ahora se realizaba sin asistencia. Calvo es consciente de que «¿quién te va a ver o a controlar a las tres de la mañana a tres mil metros de altura?». Como es imposible controlar durante cada segundo a cada uno de los corredores, se tomó la decisión de permitir que corrieran acompañados pero sin poder ayudar, asistir o abastecer. «Pero vamos a ver, tú (o varios) acompañas a alguien durante horas o días y ¿no le vas a pasar agua, barritas o lo que sea? Va un ejemplo: el americano Nickademus. Cuando yo estaba en Cogne, un rato después llego él con una mochila de esas compactas, pequeñitas que se ciñen al cuerpo. ¡Ahí no entran ni las llaves del coche! Ah, pero su acompañante sí que llevaba una buena mochila y otro más se abastecía de los avituallamientos. Pero es que el colmo fue lo de los bidones. Y eso si que me llamo la atención, que en los dos botellines de plástico flexible solo llevaba un sorbo de agua (si, dos dedos de agua). Coño, ni un camello se administra mejor».

ORT-8506

La revisión de material el día antes del inicio de carrera tampoco es ideal, según Calvo «si en cuanto lo paso puedo quitar o meter lo que me da la real gana. Es más, yo podría pasar el control con mi mochila y todo el material correcto, luego se la paso a Óscar y lo pasa también con mi mochila, después se la paso a Pablo y así hasta que acabemos todos los colegas. Que digo yo, sí amenazas con hacer controles de material en carrera (no se hizo ninguno, como en la mayoría) ¿por que no los hacéis, por ejemplo, en las bases de vida? Que la gente llega estirada y se suele parar más tiempo a reponer y así no se les hace perder tanto tiempo y es, a la vez, una medida de seguridad. ¿Os creéis que todos llevaban todo el gran listado de material obligatorio que exigían este año? ¡Ja!».

Sobre el asunto «Canepa» también tiene su opinión: «Y ahora Panetta. Tela con esto. Cuando yo llegue a Donnas allí estaba ella, recién parada. Le pregunte a su acompañante-entrenador que había pasado. Me dijo que la habían descalificado por coger un coche de Cogne a Lizam (o como se escriba). Este trayecto son cuatro kilómetros que van por una senda paralela a la carretera. Lógicamente él lo negaba. E incluso me dijo que los tiempos de paso eran normales. Pregunté a uno de la organización involucrado en el asunto y me dijo que la descalificación fue que un corredor (menudo pájaro, porque me toco compartir carrera con él y tuvo detalles bastante feos) la vio subirse a un coche. ¡Tócate los huevos! ¿Y sólo tenéis esa prueba? Venga ya. El próximo año a los cuatro, ocho o veinte que vayan delante de mi voy a decir que los he visto subirse a un coche. A mi dame una prueba fiable, una foto, un vídeo, pasos de tiempo anormales, un juez de carrera… ¿Pero un corredor? El Fabio ese, que iba quinto, ¡¡¡venga ya!!! Quiero creer que tenéis algo serio. Pero es que luego comentaban de dejarla seguir descontándole el tiempo que había estado parada. Así que, yo, hasta ahora no tengo más noticias… Con lo fácil que lo tuvieron el año pasado para pillarla. Eso si, ya me dijo que el Tor se había acabado para siempre (bueno, depende de la pasta que pongan sobre la mesa)».

El Tor des Geants 2014 no entraba en los planes de Calvo. Ya lo dijo tras terminar la carrera el año pasado. Tenía intención de tomarse un par de años de descanso para volver a recuperar la ilusión por una carrera que tiene mucha mística. 330 kilómetros dan para pensar mucho y para conocerte muy bien. Para llevarte al límite de tus fuerzas y mucho más allá. Seguramente es el pensamiento de tantos otros corredores tras esta edición, que está dejando a muchos grandes deportistas desilusionados.

Comparte este artículo

Artículos relacionados

Artículos recientes

Síguenos