Castillos en el aire

Pese a que a diario aparecen listas de altas y bajas en los medios, resulta imposible tener una idea de por donde van a ir los tiros en cuanto a la política de fichajes del próximo curso. La prohibición expresa por parte de la FIFA, a raíz del caso La Masia, deja al Barça sin la posibilidad de inscribir a ningún jugador antes del 1 de enero de 2016. Aparecen fórmulas, más o menos imaginativas, sobre cómo burlar el embargo: fichar jugadores y mantenerlos en sus clubes de origen hasta la fecha, es la más socorrida.

Pero la realidad es otra y tiene un calado diferente. El Barça posiblemente la próxima temporada tendrá otra directiva, tal vez un entrenador diferente y una estructura técnica que no tendrá que ver con la actual. Por eso la prudencia indica que es mejor contar con los jugadores que tienes antes que vender alguno o fichar a otros sin saber muy bien la reacción de la FIFA en este caso.

De lo poco que tenemos claro para la próxima temporada es que Xavi Hernández no estará. El capitán ha aceptado una oferta del Al Sadd catarí, el mismo que el año pasado no llegó a concretar y que para el próximo hasta buscará trabajo a la familia Hernández en la academia Aspire. Después de las turbulencias sobre su futuro a principios de temporada –recordad que fue la primera pista sobre el carácter de Luis Enrique–, el asunto se ha reconducido más o menos bien. El capitán tiene su status, participa de vez en cuando y deja siempre su impronta sobre el terreno de juego. Ahora todos esperamos que Xavi levante las máximas Copas posibles y se vaya con todos los honores. En unos años lo queremos de vuelta para sentarse en el banquillo.

Otro de los protagonistas es Dani Alves. El brasileño es intocable en las alineaciones de Luis Enrique y en el de cualquier entrenador. Acaba contrato, dispone de buenas ofertas –la mejor la del PSG–, pero él quiere quedarse en Barcelona. El técnico ha pedido la renovación, pero vayan-a-saber-ustedes-por-qué-motivo no se acaba de concretar. Las otras alternativas existentes en la plantilla en el lateral derecho no convencen, primero por el error en el fichaje de Douglas, y segundo por cómo ha gestionado el agente de Martín Montoya la falta de visibilidad de su jugador en el equipo.

Otro de los nombres que recurrentemente aparecen en todas las quinielas de salida es Pedro Rodríguez. El canario cada vez tiene menos peso en el equipo, desde la existencia de una tripleta de lujo, apenas aparece por la existencia de lesiones o sanciones del trío de oro. Sabe que tiene cartel y que si, como se sabe, su objetivo es continuar jugando en la selección española, no le queda otra que hacer las maletas y marcharse.

En cuanto a las altas. ¿De qué vamos a hablar? ¿De Pogba? De un jugador fuera de clase que no podrá ser inscrito hasta el 1 de enero de 2016. ¿Y mientras? Parecía que este año le íbamos a dar un año de paro a ‘La Portera’ de Núñez, pero seguimos montando castillos en el aire. Hasta ahora –la pelota sigue entrando– nadie osa en publicar nombres de entrenadores, pero todo es cuestión de tiempo.

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