El Trofeo Kima borró la sonrisa a Emelie Forsberg

Si hay una característica que define a la corredora sueca Emelie Forsberg (Salomon Team) es su felicidad. Es la corredora de la eterna sonrisa, tanto cuando gana una carrera como cuando termina quinta –como ocurriera recientemente en la Matterhorn Ultraks– e incluso mientras disputa las exigentes pruebas en las que participa. Emelie siempre sonríe. Bueno, ya no siempre. La edición de este año del Trofeo Kima se la borró de un plumazo.

La exigente carrera italiana de 53 kilómetros con 8.400 metros de desnivel –con tramos donde no se corre, sino que se escala– no es apta para cualquiera. Para empezar está limitada a 250 corredores por razones de seguridad. Participan pocas féminas. Muy pocas. En la edición de 2008 fueron seis. Terminaron cuatro. En 2010 se dobló a doce y también fueron dos los abandonos. Esta edición batía récord de participación femenina, diecinueve. Hubo cuatro abandonos.

Pero si hay un circuito que se adapte al perfil de corredora de Forsberg es esta clásica italiana. Carrera muy técnica con zonas de hielo y nieve, escalada con cadenas o cuerdas fijas, bajadas vertiginosas y subidas completamente verticales con suelo deslizante. ¡Pero si es lo que hace cada día en las montañas del patio de su casa!

10661715_10154573062690346_4186805776030357664_o

¿Que pasó entonces durante la carrera para que llegara a meta en un mar de lágrimas? Que Emelie se perdió. Lideraba la carrera con 11 minutos sobre su compañera de equipo Kasie Enman en el kilometro 20 y desapareció. Casi una hora después apareció en el kilómetro 28 ya en quinta posición, bajando como una poseída sin ningún rastro de su sonrisa en la cara. En los 25 kilómetros restantes arriesgó más de lo debido para intentar sumar los 100 puntos que había en juego en las Skyrunner Ultra Series.

Finalmente llegó segunda con un tiempo de 8h.22’17», media hora después de Enman (7h.53’42»), en lo que se podría considerar una lección de cómo correr sobre un terreno tan exigente como el del Valle Masino, en la Lombardía italiana. Pero esta vez ser segunda no bastaba. Había mucho en juego, porque revalidar el título de la copa del mundo de skyrunning en modalidad Ultra no es moco de pavo. La neozelandesa Anna Frost (Salomon Team) lideraba la clasificación con 200 puntos producto de sus victorias en el Hoka One One Speedgoat 50K y en el Ultramaratón Transvulcania. Emelie había ganado el Ice Trail Tarentaise y necesitaba sumar otra victoria para llegar a la última fecha con los mismos puntos que Frost. Y sobretodo no permitir que otra rival se sumara a la lucha.

10534221_10154573107450346_5604415315257700923_o

«Una estupidez. No hay palabras suficientes para describir mi decepción. He perdido la ruta, una hora para volver al camino de nuevo. Tenía muchas ganas de hacerlo bien aquí, y me sentía tan bien», escribía en su facebook tras la carrera.

La clasificación provisional la lidera la corredora italiana Alessandra Carlini (Agisko) con 212 puntos después de correr tres carreras de las cuatro que ya se han disputado. Puntúan los tres mejores tiempos de las cinco carreras que forman parte del circuito con un extra del 20% más de puntos en la última, The Rut 50K. Carlini, pese a ser primera, sólo podría sumar 62 puntos en caso de ganar porque sus 58 puntos conseguidos en La Palma no le contarían debido a que es su peor puntuación. Así, el duelo se centrará en las tres corredoras del equipo Salomon: Frost, Forsberg y Enman –que está empatada con 188 puntos con la sueca–. La victoria en Montana, Estados Unidos les daría el título y los 3,000$ del premio.

Clasificación:
1. Alessandra Carlini (Agisko) – 212 points
2. Anna Frost (Salomon) – 200 points
3. Emelie Forsberg (Salomon) – 188 points
4. Kasie Enman (Salomon) – 188 points
5. Nuria Dominguez (Buff) – 144 points

Fotos: Jordi Saragossa

Comparte este artículo

Share on whatsapp
Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on email
Share on pinterest

Artículos relacionados

Artículos recientes

Síguenos