El campo del colista sirvió para que viéramos, por primera vez desde su llegada, alguna señal que indicara que el Dembélé que llegó a Barcelona era el de Dortmund y no un pariente cercano. El punta francés se atrevió a encarar y desbordar al rival e incluso asistió a Coutinho para que el brasileño anotara de espuela un gol de 300 millones de euros.

Si hay un mundo en el que resulta perfectamente pasar del cero al infinito, ese es el del fútbol. Dembélé ha estado lesionado más de la mitad del tiempo que lleva en Barcelona y es posible que eso haya lastrado su rendimiento, pero lo cierto es que cuando ha disputado de minutos no ha rendido como de él se esperaba. Ayer mostró que se trata de un futbolista rápido y con capacidad de regate y disparo, pero… ¿es el delantero que necesita el Barça?

¿Dembélé sin espacios?

Si se tratara de correr no cabría duda alguna; Dembélé es muy bueno con espacios abiertos y superando rivales que retroceden. Ocurre, sin embargo, que el Barça juega a otra cosa. Si en 2015 el equipo entrenado entonces por Luis Enrique incorporó el contraataque como arma contra los rivales –con tal éxito que llegó el segundo triplete de la historia del club–, Valverde ha apostado por volver al juego de posición y a la presión alta como vía para mantener al equipo junto, para jugar en campo contrario y para recuperar el balón tan pronto como se pierde y lo más cerca del área rival. Y claro, ahí no hay espacios para correr.

¿Puede Dembélé adecuarse a un estilo de juego absolutamente nuevo para él y sus cualidades futbolísticas? Probablemente. Es muy joven y lo logrará si se deja aconsejar. ¿Era el jugador idóneo para el Barça que busca Valverde? Seguramente no, y eso hace que los 140 millones invertidos en su fichaje resulten difícilmente justificables a ojos de muchos.

Lejos del Camp Nou, donde su falta de rendimiento ha provocado ya algún runrún, Ousmane Dembélé mostró síntomas de lo que puede llegar a hacer en el Barça. De él y de la capacidad de Valverde para exigirle atrevimiento y juego combinativo dependerá que su paso por el club sea exitoso. El Barça ha hecho una apuesta de futuro por el extremo francés y en las botas del 11 está revertir unas sensaciones que a día de hoy recuerdan más a lo que ocurre con Gomes que a lo que pasó con la llegada Neymar. ¿Tendremos paciencia?