El dilema Hezonja

La NCAA ha paralizado durante los últimos 19 días a Estados Unidos. No, no es otro artículo sobre lo que conlleva, ni mucho menos. Pueden seguir leyendo. El equipo estrella de la competición, a pesar de no ser el ganador, ha sido la universidad de Kentucky. Han rozado la temporada perfecta, perdiendo solo un partido, el de seminales, de los 39 jugados.

Esta universidad se ha caracterizado en los últimos años por captar a jugadores del High School, vendiéndoles una preparación inmediata para dar el salto al profesionalismo en uno o dos años máximo. Ha tenido mucho éxito. Contra ello se han levantado voces que reclaman que se suba la edad mínima a 20 años para jugar a la NBA, ya que defienden que se está perdiendo calidad en la fase de formación y que los jugadores solo ven la NCAA como un trámite para jugar en la élite, sin pensar en la formación a largo plazo, ya que esta finalizaría en la NBA.

Algo parecido puede estar sucediendo en Europa, donde las jóvenes estrellas cada vez se van más pronto al otro lado del Atlántico. En este caso, hay un agravante. Los grandes clubs europeos se gastan mucho dinero en la formación para obtener un rédito deportivo, pero ven como los mejores años de los jugadores que han formado no los disfrutan ellos, sino las franquicias de la NBA.

De entre todas las promesas que están ahora en Europa, una es la que desata más admiración entre los equipos de la NBA. Sí, Hezonja es el nombre. El Barça lleva años formándolo, educándolo, puliéndolo, tanto en lo técnico como en lo personal. El club tiene un grave peligro de ver como el año próximo no contará con él. ¿Y que habrá disfrutado de él deportivamente? Nada o casi nada.

Pascual dijo que con él se habían saltado una etapa de su formación por las circunstancias. Hace unos días dijo que el club está construyendo sobre él un proyecto. ¿Es posible construir un proyecto en Europa en base a un jugador de 20 años que no se sabe si se va a ir a la NBA en el momento en que le reclamen? Si la respuesta es sí, ¿la mejor manera de hacerlo es la que está haciendo el Barça?

Viendo la utilización de Hezonja, la respuesta es no. Porque el jugador viendo lo que juega, y la importancia de sus minutos, no se debe sentir ni el primero, ni el segundo, ni el tercer alero del equipo. Sintiendo eso y observando cómo puede entrar dentro de los 10 primeros del draft, Mario se hará la siguiente pregunta: ¿qué es mejor jugar 20 minutos en Europa o jugar 15 en la NBA?

Se podría decir que a Pascual le pagan para hacer ganar a su equipo. Y sería cierto. Entonces hay que pensar si Hezonja ayudaría al equipo a ganar jugando más de 20 minutos o, si por el contrario, de estar ese tiempo en cancha el equipo se resentiría. Viendo los resultados en fase regular del equipo, que en los dos últimos años no va a terminar la primera fase de la ACB entre los dos primeros, cuesta imaginar que con Hezonja en pista cerca de 25 minutos el equipo hubiese quedado cuarto o peor.

La gran pregunta es, ¿está Hezonja para ser el primer alero del equipo? Si se responde no, ¿puede permitirse el equipo durante los primeros meses de competición que Hezonja los juegue? Solo Pascual sabe porqué Hezonja no juega más. Solo él sabe qué fase de su formación se ha saltado y los motivos por los que no se la debe saltar.

Resulta complicado, mucho, crear un proyecto a largo plazo sobre Hezonja. Antes o después se irá. Pero ya que el club apostó hace un lustro por él, lo que debería estar claro es que se ha de aprovechar al máximo. Y resulta también complejo defender que a día de hoy esto suceda. Todo ello teniendo en cuenta que cada minuto que pasa en pista Hezonja demuestra que no hay ningún alero mejor que él. Eso sin contar lo que la mayoría imagina que puede hacer con 30 minutos en pista de manera regular.

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