El caos rossonero

«Le he pedido un cambio de filosofía empresarial«. Con esta frase definía Barbara Berlusconi la conversación que tuvo con su padre poco después de la derrota contra la Fiorentina (0-2), el sábado pasado.

A la galopante crisis deportiva que azota al club de Vía Turati, se suma ahora la institucional. La guerra de poder entre Adriano Galliani, administrador delegado del club y brazo derecho de Silvio Berlusconi durante 27 años, y la hija del magnate y propietario del Milan es muy evidente. Indirectamente y sin mencionar su nombre, las críticas de la hija de Silvio Berlusconi se centran en el actual modelo estructural del club, tanto por lo que se refiere a la organización técnica como a la gestión deportiva y corporativa, ambas estrechamente ligadas a la figura de Galliani.

En lo meramente deportivo, la situación empieza a ser insostenible y amenaza claramente el futuro de Allegri como entrenador del equipo. Si al finalizar el partido contra la Fiorentina el técnico reconocía estar viviendo el peor momento de su carrera de entrenador, una derrota contundente contra el Barça podría precipitar su relevo en el banquillo de los rossoneri. Los nombres de «Pippo» Inzaghi y Clarence Seedorf han sonado con fuerza en las últimas semanas como posibles sustitutos del técnico de Livorno.

Tras la derrota ante el cuadro toscano, ya son 16 los puntos que separan al Milan del tercer puesto que da la clasificación para la Champions League y la desventaja con el líder -la Roma de Rudi García– ha aumentado hasta los 19 puntos. Con tan sólo una victoria en los últimos siete partidos, es el peor Milan que se recuerda desde 1981. En aquél año sumó un triunfo, seis empates y cuatro derrotas -en las once primeras jornadas- y acabó la temporada descendiendo a la Serie B.

En relación al equipo que sucumbió ante la Fiorentina, se da por segura la vuelta en el eje de la defensa de Philippe Mexès -una vez cumplidos sus cuatro partidos ligueros de sanción- y la posible reaparición de Abbiati, que ya ha estado disponible en los últimos entrenamientos efectuados en Milanello. El resto del equipo será prácticamente el mismo que jugó en San Siro contra el Barça, exceptuando la inclusión de Balotelli por Robinho. Abate y Constant volverían a ocupar los laterales (el francés está en un lamentable estado de forma) y Mexès formará la dupla central con el colombiano Zapata. Un mediocampo con los habituales Montolivo, De Jong y Muntari, siendo Birsa y Kaka los dos mediapuntas que completan el característico 4-3-2-1 de Allegri, dejando como punta de lanza al controvertido Balotelli.

 

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