El Barça pierde el crédito en Valladolid

El Barça ha caído en el Nuevo Zorrilla de Valladolid por 1-0 y ha dejado escapar la posibilidad, al menos de momento, de seguir aspirando al título de liga. Si Atlético y Real Madrid ganan sus partidos, el equipo azulgrana terminará la jornada en tercera posición a cuatro puntos del líder. No es una distancia insalvable, pero el mensaje que ha dejado el equipo esta tarde la convierte en casi infranqueable.

Un campo habitualmente frío recibió al equipo de Martino con sol y un lleno prácticamente total, a lo que el entrenador argentino respondió poniendo sobre el campo su mejor once posible, con Busquets, Xavi y Cesc en el centro del campo y Pedro acompañando arriba a las dos grandes estrellas, Messi y NeymarPero una vez Hernández Hernández hizo sonar su silbato, los nombres desaparecieron y dejaron paso a once tipos vestidos con los colores del Barça que parecían estar aún digiriendo la comida. Las cosas de jugar a la hora de la siesta.

En ocasiones, uno no puede evitar sentir una cierta empatía hacia los jugadores del Barça, porque si a ellos les daba pereza jugar, este cronista tenía menos ganas que nunca de explicar lo visto sobre el césped de Zorrilla.

El equipo azulgrana salió dormido y el Valladolid se aprovechó de ello planteando un 4-4-2 en el que sus dos puntas, Guerra y Manucho, se movían de una forma inteligente buscando descolocar a los centrales. En una de esas jugadas, el angoleño aprovechó un pase de su compañero para ganar la espalda a Alves y disparar flojo a las manos de Valdés. Habían pasado cinco minutos de juego y la siguiente aproximación al área, en el 17, iba a acabar en gol. Tras dos rebotes de esos que siempre van al equipo que los busca, Fausto Rossi batía a Valdés y ponía a prueba, una vez más, la capacidad de reacción un Barça que seguía dormitando.

Pero esperar que el Barça reaccione sin tener siquiera cerca los gritos de Puyol es, ahora mismo, poco menos que querer que Bar Refaeli te llame para invitarte a cenar. Todo el balance ofensivo del equipo catalán en la primera parte fue una contra de Leo Messi que acabó enviando a córner Mariño, algún disparo suelto desde fuera del área y una jugada que acabó en gol de Pedro anulado por fuera de juego. Y así, entre bostezo y bostezo, el árbitro canario decidió que pese a sentirse cómodo con ese ritmo cansino, era hora de descansar.

El segundo tiempo pareció comenzar con otro aire, pero las dos primeras aproximaciones con peligro de Messi (otra vez frustrada por el portero local) y un Neymar que se dejó la puntería olvidada en Sudáfrica fueron la efervescencia propia del momento de abrir una gaseosa. El Barça debía atacar y arrinconar al Valladolid en su área, aun exponiéndose a recibir alguna contra como la que estuvo a punto de aprovechar Bergdich.

Pero no lo hizo. No había ritmo de balón, ni movimiento ni –me atrevería a decir– ganas de jugar. Martino quitó a un Cesc que no aportó nada para dar entrada a Alexis Sánchez e intentar atosigar más al equipo local, pero el cambio no surtió el efecto buscado. A falta de veinte minutos, Sergi Roberto y Tello se sumaron a una fiesta digna de haber sido organizada por Leoncio el león y Tristón.

El aficionado culé se aferraba a la esperanza, que dicen que es lo último que se pierde. Lo que sí se pierden sin trabajo son los partidos y las ligas, especialmente si saltas al campo de un equipo que se juega el descenso pensando que ganarás porque la cifra de tu salario tiene un cero más y porque tu camiseta tiene colores más vivos.

El Barça cayó en Zorrilla y tiene la Liga cada vez más difícil. Pero lo peor es la sensación de que nadie es capaz de poner orden en la casa, que el entrenador comienza a ser un cero a la izquierda y que los jugadores hacen lo que quieren y cuando les apetece.

El miércoles, frente al Manchester City, será otra cosa porque que a los futbolistas les apetecerá más jugar la Champions League que trabajar en Valladolid. Se aplicarán, seguramente pasarán ronda y presumirán de estar vivos en las tres competiciones aunque la primera, la que elige al equipo más regular, se haya puesto prácticamente imposible.

FICHA TÉCNICA

Estadio de Nuevo José Zorrilla. 26.000 espectadores
Árbitro: Hernández Hernández (Gran Canaria). Amonestó a Bergdich (46′), Rossi (50′), Piqué (64′), Peña (75′), Álvaro Rubio (81′)

REAL VALLADOLID: Mariño, Rukavina, Rueda, Mitrovic, Peña, Valiente (Sastre, 58′), Rossi, Álvaro Rubio , Bergdich (Valdet Rama, 71′), Guerra, Manucho (Óscar, 65′).

FC BARCELONA: Valdés, Alves, Piqué (Sergi Roberto, 71′), Mascherano, Adriano, Busquets, Xavi, Iniesta, Cesc (Alexis, 60′), Neymar (Tello, 73′), Messi.

Goles: 1-0 (Rossi, 17′).

Foto: as.com

LEE EL 1×1 DEL VALLADOLID-BARÇA

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