El Barça llega a la Copa con Hezonja como principal arma

El Barça llega a la Copa del Rey de baloncesto con muchísimas dudas. Sus últimos partidos, a excepción del choque frente a la Penya, se cuentan por derrotas o por mala imagen. Desequilibrio entre juego interior y exterior, problemas para encontrar a Tomic, dificultad para jugar el famoso pick and roll y una falta de confianza en jugadores como Doellman o Pleiss son factores que reducen la profundidad verdadera de la plantilla.

Pero hay tantos recursos en el grupo de Xavi Pascual que aunque dos o tres hombres no lleguen a tope, el entrenador tiene donde escoger. Uno de ellos, Hezonja, será el centro de atención de todas las miradas. Si hace 14 años, en Málaga, fue la Copa de Pau Gasol, esta puede ser la de Hezonja, un jugador que ya está para ser la primera baza ofensiva del equipo y a quien sólo el conservadurismo de Pascual con su progresión y el escaso miramiento arbitral con su juego le están cortando las alas.

A día de hoy nadie sabe si Hezonja estará o no en el póster de la próxima temporada. Su posición en el draft cada vez es más alta. Una buena actuación en la Copa le colocaría, seguramente, dentro de los 10 primeros, con lo que podría comprar su libertad sin problemas. Pascual debe hacerse mil preguntas, más allá del buscar lo mejor para el partido más inmediato, porque puede fiar el ataque en él, acelerar su progresión y ver como el año que viene lo disfruta otro.

A fecha de hoy, ningún alero es tan productivo como el croata. Con Oleson mermado, con Navarro al 50% y con Abrines y Thomas sin confianza, nadie en ataque hace más cosas y mejores que Hezonja. Su tiro es mortal y su capacidad para leer el juego cada vez está mejor. Si acaso, un único punto negativo: el abuso del bote hace que asuma mucho tiempo de posición y evita que sus sus compañeros entren en contacto con la pelota, reduciendo su confianza.

En cualquier caso, esto último puede ser causado por la falta de jugadas diseñadas para él. Hezonja es un buen tirador cuando se trata de salir de un bloqueo y recibir, por lo que no necesita tener el balón para estar caliente. En defensa, su agresividad le permite atacar líneas de pase y defender a 3 altos, aunque a veces se extralimite y se vea cargado prematuramente con faltas.

Pascual debe valorar únicamente el partido de cuartos e ir paso a paso mientras vayan superándose fases. Hezonja seguro que va más allá. Es difícil saber qué piensa y qué necesita para quedarse aquí más tiempo. De romper como Gasol hizo en el 2001, las ofertas que tendrá para irse serán apetecibles, aunque tal vez el sentirse importante y valorado le hace quedarse en Barcelona un año más.

Sea como sea, lo cierto es que la Copa suele ser un escenario propicio para grandes actuaciones individuales y tal vez sea Satoransky quien destaque. Sus últimos partidos son de un gran nivel, el que se esperaba cuando se le fichó. Un Barça joven, donde el miedo y la responsabilidad estaban pesando en algunos momentos, está dejando paso a otro en el que los noveles van perdiendo el temor al fallo.

Queda por ver si el funcionamiento colectivo resulta óptimo y si veremos a un Barça a su máximo nivel, ese que hasta la fecha ha mostrado en contadas ocasiones. No habrá bajas, y aunque Oleson y Navarro no estén a tope, una plantilla como esta debe ser suficiente para pelear la Copa hasta el final. Ya habrá tiempo después para debatir cómo se afronta el futuro de Hezonja.

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