DISCRETO. Una parada, un gol sin culpa y una mala salida por alto, su bagaje.

 

#22

ACELERADO e impreciso en la primera parte, mejoró algo en la segunda.

 

#3

SUFICIENTE. Solo tuvo que sudar en los grandes primeros minutos de Robinho.

 

#14

FALLÓN. Se nota su regreso tras lesión. Culpable en el gol lombardo, le costó serenarse.

 

#21

PLANO. La única vez que dobló en ataque falló una muy clara. Correcto sin más.

 

#16

BATALLADOR. Puso el músculo y detuvo el rocoso centro del campo rival.

 

#6

PENITENTE. Hizo una buena segunda parte, consciente de su pecado del principio: la pereza.

 

#8

EMBOBADO. Excepto un cuarto de hora, pareció más pendiente de la inminencia de su renovación que de dar el cambio de ritmo que requería alguna fase del partido.

 

#9

SUPERADO. Sin éxito en la mayor parte de sus jugadas, remató al muñeco la única clara que tuvo.

 

#10

PUNTUAL a su cita con el gol, la pidió constantemente pero los rossoneri no le permitieron brillar.

 

#11

DESAPROVECHADO. Su misión de la noche era pisar la cal y obligar a abrir la defensa contraria. Un cambio al centro como en Glasgow no le habría venido mal.

 

#4

DURO. En tres jugadas, hizo dos faltas y recibió una amarilla.

 

#7

INOCUO. Con un Milan ya encerrado en el área, poco pudo aprovechar su velocidad.