Ayer se daba el pistoletazo de salida a la nueva temporada de la MLB. Los días inaugurales se sucedían en los diversos campos de las Grandes Ligas de béisbol norteamericano. La mitad de los equipos lo hacían como locales mientras la otra mitad, como es el caso de los Boston Red Sox, lo hacían como visitantes. Nada nuevo bajo el sol.

Tampoco es novedad el comienzo del número 15 del equipo de las medias rojas. Dustin Pedroia empezó el nuevo curso sacando dos pelotas del campo y anotando un sencillo en un 3 de 5 en sus apariciones al plato. El segunda base lleva cada una de sus nueve temporadas, desde su debut en 2006 en las Grandes Ligas, iniciando el curso conectando como mínimo un hit. El primer jugador que lo logra en 100 años en la historia de los Red Sox.

Uno de los grandes ídolos de la hinchada, Carl Yastrzemski, es quien tiene el honor de ser el jugador del equipo de Boston que más temporadas consecutivas ha conectado un hit el día inaugural, trece temporadas, desde 1968 a 1980, pero no lo hizo desde su debut. Y ese récord empieza a estar en el punto de mira del actual segunda base titular. Yastrzemski, que jugó 23 temporadas en el equipo de Boston, ve a sus 75 años como Pedroia, que tiene contrato hasta 2021, le va ganando terreno.

dustin pedroia at bat

Pedey tardó 30 partidos la pasada temporada en anotar un jonrón. No fue hasta el 2 de mayo de 2014 cuando el pequeño jugador sacó la pelota del campo. Ayer lo hizo dos veces. Él mismo se mostraba eufórico al termino del partido. No es para menos. Recuperar su golpeo ha sido su obsesión tras una temporada, la pasada, regular en el aspecto personal y pésima en el colectivo.

Con apenas 1,70m de estatura, debutaba en 2006 con los Red Sox para quedarse. Tras ser designado Novato del año en 2007 y ganar su primera Serie Mundial, su mejor temporada sería la siguiente. En 2008 se hacía con el Silver Slugger Award y su primer Gold Glove Award de los cuatro que atesora (2008, 2011, 2013 y 2014). También fue elegido por primera vez para el partido de las estrellas, repitiendo en los siguientes dos cursos y reapareciendo en la otra gran temporada de su equipo a nivel colectivo que supuso su segunda Serie Mundial (2013).

Este pequeño jugador destaca por tener un porcentaje muy bajo de eliminaciones por strikeout, además de un sorprendente poder al bate a pesar de su estatura. Es habitual verle golpear desde muy abajo la bola. Tiene un promedio de bateo de .299, una tasa de ponches del 9,2% y un ISO (Isolated Power) de 0.145. Esta última estadística mide la potencia en bruto del bateador. La fórmula calcula la media de bases extras que consigue cada jugador siendo 0.000 cuando se trata de un jugador que golpea sólo sencillos y un máximo de 3.000 que se conseguiría si un jugador fuera capaz de golpear un jonrón cada vez que esté al bate. Para hacernos una idea, los grandes cañoneros acostumbran a estar en cifras de entre 0.240 y 0.300.

dustin pedroia

Pero si hay una cualidad que destaca sobre todas es su capacidad defensiva. Es habitual ver al segunda base volar sobre el césped para capturar una pelota imposible. Se trata de uno de los grandes especialistas en convertir hits en dobles eliminaciones. Abarca una gran cantidad de campo y hace la tarea del primera base y el jardinero derecha muchísimo más fácil.

El equipo viene de una temporada horrorosa, mitigada por el fracaso de su máximo rival, los New York Yankees. Se ha reforzado a conciencia para volver a competir por los títulos a final de temporada, como muestran las adquisiciones del tercera base Pablo Sandoval y el lanzador Rick Porcello, así como el regreso al equipo del jardinero izquierda Hanley Ramirez.

El propio Ramirez, compañero en las menores de los Red Sox de Pedroia, conectó dos cuadrangulares. El segundo, un grand slam en el que partió el bate, sirvió para confirmar la victoria ante los Phillies de Philadelphia por 8-0. Un partido que supone una inyección de moral al equipo y a la afición que acaba de ver partir definitivamente a uno de sus ases, Jon Lester, que ha fichado como agente libre por los Chicago Cubs. Esa ausencia permitió a Clay Buchholz ser el lanzador designado el día inaugural y no defraudó. Silenció los bates de los Phillies hasta la séptima entrada y, junto a los relevos de Junichi Tazawa y Tommy Layne, certificó la blanqueada al equipo local.

Para completar un día magnífico, Ben Cherington, manager general del equipo, confirmaba la noticia de la extensión de contrato de Porcello a razón de 82,5 millones de dólares con un bonus de 500.000 por la firma, evitando así que a final de temporada el lanzador sea agente libre. El ex jugador de los Tigers de Detroit es la gran apuesta del equipo para suplir a Lester y, por el momento, completa la rotación junto a Clay Buchholz, Wade Miley, Steven Wright y el regreso de otro jugador de la fábrica de jugadores de Boston, Justin Masterson.