Deportes Estrambóticos (I): El Calcio fiorentino

El calcio fiorentino o calcio stórico (fútbol histórico) es un juego primitivo del que se supone que proviene el fútbol moderno. Si bien su inicio se sitúa en Florencia en el siglo XV, algunos historiadores sostienen que en realidad nació en la época romana, concretamente en los campamentos militares de la antigua Grecia, bajo el nombre de Episciro. La idea era tener a los soldados entretenidos y en forma para que estuviesen a punto para el combate. Y este juego que mezclaba la lucha greco-romana, la lucha libre y lo que hoy se conoce como fútbol y rugby cumplía de sobras con ambos propósitos. Esto nos lleva a pensar que los ingleses supieron reinventar, pero los que de verdad innovaron fueron los griegos y los romanos.

Tras sufrir varias evoluciones, en el renacimiento pasó a ser un juego aristocrático. Lo llegaron a practicar varios papas, o el mismo Maquiavelo. Incluso está documentado que Leonardo Da Vinci era un gran admirador del calcio (salvando las distancias, que un gran pensador se interesase por estos deportes me recuerda a cuando Manuel Vázquez Montalbán se apasionaba por el Barça).

Las primeras reglas oficiales datan de 1580. Fue el conde Giovanni Bardi quien las publicó, y desde entonces pocas variaciones ha habido. El juego se sigue practicando en Florencia y participan cuatro equipos, que representan a los barrios históricos de la ciudad: Equipo Verde (barrio de San Giovanni/Baptisterio); Equipo Rojo (barrio de Santa María Novella); Equipo Azul (barrio de Santa Croce) y Equipo Blanco (barrio de Santo Spirito/Oltrarno).

Reglamento

El partido dura 50 minutos sin interrupción y a partir de aquí vale casi todo. Sin ser tan violento como el fútbol de carnaval -del que hablaremos otro día- su evolución lo volvió sorprendentemente más feroz. Tras dos siglos desaparecido, Mussolini reintrodujo el calcio fiorentino en 1930, con nuevas normas que permitían un mayor uso de la violencia.

En un terreno de juego similar al de un campo de fútbol, 27 jugadores por equipo (sin cambios) tienen como objetivo introducir el balón –que siempre debe estar en movimiento- en una amplia pero baja portería en el extremo opuesto de su campo. Desde los inicios del juego las escuadras se distribuían en 4 líneas (guardametas, defensas,  centrocampistas y delanteros) a imagen y semejanza del orden de divisiones de las legiones romanas. Interesante ¿verdad? Aunque a decir verdad, por más que repase videos no soy capaz de reconocer dichas líneas. El caos es absoluto.

Cabezazos, puñetazos, codazos, estrangulación y cualquier estilo de placaje son permitidos; pero se prohíben golpes bajos o desde atrás, patadas en la cabeza, pegar a un jugador cuando ya está en el suelo o que dos o más jugadores peleen contra uno.

Actualidad

Si queréis presenciar un partido de calcio fiorentino deberéis viajar a la capital de la Toscana y dirigiros a la Piazza Santa Croce, a finales de junio o principios de julio. Cada año se juegan 3 partidos durante este período, si bien el 24 de junio, día del patrón de la Toscana, el partido es fijo. Aunque mi recomendación es que si viajáis a la Toscana visitéis mejor la galería de los Uffizi y pueblecitos como San Gimignano en busca de cultura y buenos vinos.

Fuentes: Guía de la Toscana, Futbolística histórica, CQC Argentina.

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