De Rivaldo a Neymar, los mediapuntas extremos

El verano de 1997, a punto de cerrarse el plazo para inscribir a jugadores en la Liga de Campeones, el FC Barcelona se hizo con los servicios de Rivaldo, que venía de una excelente temporada en el Deportivo de la Coruña. Nuñez cumplía así con una petición de Louis Van Gaal, que había solicitado un jugador determinante para ocupar la plaza de extremo izquierdo y completar así una plantilla que había perdido a Ronaldo, pero que contaba con Figo, Giovanni o Sony Anderson entre otros atacantes.

El brasileño cuajó un gran primer año en Can Barça, y en su segunda campaña maravilló en el sólido 4-3-3 de Van Gaal partiendo de la posición de extremo izquierdo, desde donde creaba superioridad a partir del desborde a su par. Regates, conducciones llenas de potencia, centros precisos desde la banda, combinaciones por dentro para explotar su facilidad para el gol… todo estaba a su alcance desde ese lugar en principio tan alejado de la portería. Y es que Van Gaal había tejido un sistema, con Cocu como escudero, que desahogaba a Rivaldo de ciertas responsabilidades y le dejaba libertad para ir hacia dentro, acabar jugadas o asociarse con Kluivert, que llegó ese segundo año de Van Gaal.

Su gran temporada le valió al carioca para ganar el Balón de Oro. Pero tras la consecución del máximo galardón individual, Rivaldo, que siempre había actuado como mediapunta en su selección, se negó a jugar de extremo, lo que le acarreó un desencuentro con el míster. Pese a todo, Rivo jugó tres temporadas más en el Barça, las dos últimas a las órdenes de Serra Ferrer primero, y de Rexach después, que cogió al equipo para finalizar la campaña 2000-2001 y entrenó la siguiente.

En esos últimos años Rivaldo ya actuaba como mediapunta, pero su rendimiento para el conjunto del equipo no llegó a ser tan grande como en la etapa Van Gaal. Explicaciones hay muchas, desde el cambio de entrenador y jugadores hasta la pérdida de calidad de la plantilla, pero lo cierto es que el Rivaldo extremo era más determinante y fundamental para su equipo que el Rivaldo mediapunta.

Ronaldinho deja la mediapunta

Algo similar le sucedió a Rijkaard con Ronaldinho, que funcionó mejor cuando dejó de utilizarlo como mediapunta, donde encontraba demasiados jugadores delante y poco espacio para explotar su capacidad de regatear en carrera, y lo reubicó como extremo izquierdo, posición de la que partía para hacer casi cualquier jugada imaginable.

Neymar extremo izquierdo

Tal vez estas experiencias podrían servir actualmente para Neymar. Por sus cualidades, sería todavía más valioso para el equipo si hiciera más veces de extremo y menos de ‘Messi’, si buscara más el espacio y no tanto la pelota al pie, si saliera en más ocasiones por fuera en vez de buscar siempre la diagonal hacia dentro. Al ’11’ del Barça hace tiempo que se le ha olvidado buscar una pelota al hueco o correr la banda, como si hiciera al principio de llegar al Camp Nou.

Y es que el Barça de Luis Enrique, el de la MSN, ya tiene a un falso extremo derecho que viene hacia dentro (en realidad hacia donde quiere), y un delantero centro que fija a los centrales y busca el gol incansablemente. Si a eso se le sumara en la figura de Neymar un extremo que abriera el campo por el otro costado, surtiera de centros laterales al ‘9’ y creara superioridad en la banda, el conjunto ganaría en variantes y capacidad para resolver partidos.

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