Cross 3 Turons: redescubriendo Barcelona

Correr por Barcelona suele ser para muchos sinónimo de asfalto…kilómetros y kilómetros de interminable asfalto en trazados llanos sin más adversidad que el crono y la monotonía. Ante esta tónica habitual de las pruebas urbanas, muchos valientes prefieren desplazarse hasta la Carretera de les Aigües y adentrarse en Collserola, otros optan por Montjuïc como una alternativa más cercana para sumar metros de desnivel a sus tiradas.

Sin embargo, la Ciudad Condal cuenta con otra zona montañosa desconocida por muchos. Es el escenario de la segunda edición del Cross 3 Turons de Horta-Guinardó, la carrera con más desnivel de Barcelona con unos 1.100 metros acumulados y un recorrido de 11 km por el Turó del Carmel, el Turó de la Creueta del Coll y el Turó de la Rovira. El objetivo de esta prueba que se celebra el 30 de noviembre es el de dar a conocer un entorno espectacular de la ciudad que ha pasado inadvertido para muchos corredores pese a sus vistas de la ciudad y su cercanía.

La mala noticia es que ya se llegó al límite de 450 inscritos en tan sólo una semana. La buena, que en su página web www.cros3turons.cat se pueden encontrar distintos itinerarios para conocer la zona y disfrutar de espectaculares vistas.

Uno de los patrocinadores de la Cross 3 Turons, la marca de ropa deportiva Grifone, organizó esta semana una simulación para la prensa y las webs especializadas, haciendo parte del recorrido con el cerebro de la prueba, el alpinista Jesús Morales. Antes de salir, Jesús advirtió que habría tramos “en los que da la impresión que se esté cruzando el Pirineo” cosa que parecía algo exagerada dicho en medio de la Ronda Guinardó llena de coches. 15 minutos después, me volví a acordar de la frase y pensé que no podía estar más en lo cierto; tras un tramo corriendo por asfalto nos empezamos a adentrar por cuestas empinadísimas y las zonas boscosas dieron lugar a miradores desiertos, totalmente ajenos al ajetreo de la ciudad que quedaba a los pies.

Todo ello, además, equipados con la ropa que nos dio Grifone. Algunos pensamos que pasaríamos frío cruzando de noche el Park Güell ataviados con esa ropa tan fina al tacto. A los pocos metros ya nos dimos cuenta de nuestro error; tuvimos la “mala” suerte de salir en un día de temperatura benévola, casi de noche primaveral. Así que el tejido térmico, preparado para temperaturas mucho más bajas, no tardó en hacer su efecto y acabamos sudando la gota gorda.

3 turons

Las exigentes subidas fueron un obstáculo desconocido para un corredor inexperto como yo, equipado con unas zapatillas de carretera sin ningún tipo de grip. Sin embargo, la experiencia fue inmensamente mucho más placentera que correr por el asfalto de la ciudad. No sólo por la adrenalina de las constantes subidas y bajadas que ponen el cuerpo a prueba si no que, además, todo el esfuerzo es de sobras recompensado por las vistas que ofrecen estas rutas. Pese a la exigencia de la zona, les puedo asegurar que no sé si volveré a poder correr como lo hacía hasta ahora.

Créanlo, acérquense un día a hacer unos kilómetros por las colinas de Horta-Guinardó y se preguntarán cómo han podido pasar tanto tiempo sin conocer una de las mejores zonas de la ciudad para hacer deporte.

Comparte este artículo

Share on whatsapp
Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on email
Share on pinterest

Artículos relacionados

Artículos recientes

Síguenos