El Barça ha vencido al Espanyol en el derbi (5-1) en un partido muy bien planteado por los visitantes que rompió Leo Messi en el periodo que transcurrió entre el último minuto de la primera parte y el cinco de la segunda. El argentino cerró el partido con tres goles en su haber y con una soberbia actuación que da alas al optimismo de los aficionados culés.

No sabemos cómo acabará la historia, pero hoy, a principios de diciembre, el Barça es Messi. El argentino, con libertad absoluta durante todo el partido, hace y deshace a su antojo, se descuelga al centro del campo para buscar los balones que partido tras partido sus compañeros son incapaces de hacerle llegar, abandona la banda para crear peligro y se acerca al área, donde realmente hace daño, para rescatar a su equipo del naufragio.

Un Espanyol muy bien plantado sobre el terreno de juego dejó en la primera parte varios destellos de peligro. El primer aviso lo solventó bien Jordi Alba; el segundo fue gol. Caicedo presionó a Sergio Busquets, le robó el balón en falta y la contra acabó con Sergio García batiendo a Claudio Bravo. Aún no había transcurrido el primer cuarto de hora y el equipo de Sergio González tenía el partido donde quería. El plan, esperar el aluvión del Barça para cazar alguna contra como la que desbarataría el portero chileno ante Víctor Sánchez.

Poco a poco, el once de Luis Enrique fue acelerando su ritmo de juego, pero la avalancha no llegaba. Ocurre, no obstante, que en el Barça juega un rosarino pequeñito a quien no le gusta perder ni a las canicas. A la media hora estrelló una falta en el larguero y justo al borde del descanso aprovechó una buena jugada de Alba, Suárez y Xavi para largar un disparo de rosca con su pierna izquierda y empatar el partido.

Tras la reanudación, Messi seguía a lo suyo. A los cinco minutos, Neymar mete un balón a Luis Suárez y el uruguayo sirve al 10 quien, tras un control y un túnel, remata con su pierna mala para adelantar a su equipo. Con el Camp Nou eufórico y sin tiempo para sentarse, Gerard Piqué anotaba el tercero a la salida de un córner para finiquitar el encuentro y acabar con las esperanzas blanquiazules.

Con el tercer gol, el Espanyol bajó los brazos y el Barça se sintió más cómodo. Pedro se sumó también a la fiesta, primero aprovechando un gran pase en profundidad de Jordi Alba para anotar el cuarto gol y después asistiendo a Messi para que el crack argentino redondeara su actuación con un hattrick.

Messi estuvo hoy en todas partes. Fue Xavi pasando, Schuster creando, Laudrup asistiendo y, cómo no, Messi definiendo. Pero esa recuperación del argentino, esa buena noticia para el barcelonismo, no puede ocultar las carencias de un equipo que tiene todavía mucho margen de mejora. Hoy, el Barça es Messi y su rendimiento marca el del conjunto. Hoy, el Barça está colgado de Messi.

FICHA TÉCNICA

Camp Nou: 76.057 espectadores.

Árbitro: Ignacio Iglesias Villanueva (Comité Gallego). Amonestó a Salva Sevilla (28′), Álvaro (68′)

FC BARCELONA – 5: Bravo, Alves, Piqué, Mascherano, Jordi Alba, Busquets (Mathieu, 83′), Xavi, Rakitic (Iniesta, 64′), Messi, Luis Suárez (Pedro, 69′) y Neymar.

RCD ESPANYOL – 1: Casilla, Arbilla, Álvaro, Éric (Abraham, 823) , Fuentes, Víctor Sánchez, Cañas (Héctor Moreno, 60′), Lucas Vázquez, Salva Sevilla, Sergio García y Caicedo (Stuani, 70′).

Goles: 0-1, Sergio García (13′); 1-1, Messi (45′); 2-1, Messi (50′); 3-1, Piqué (52′); 4-1, Pedro (77′); 51, Messi (81′).

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