Madison Bumgarner gana la Serie Mundial para los Giants

Los Giants de San Francisco consiguieron vencer en el séptimo y último partido de la Serie Mundial a Kansas City Royals y certificaron así su hegemonía en el último lustro, donde han conseguido tres títulos de los cinco disputados.

Al equipo de los Gigantes le ha bastado un solo hombre, el abridor Madison Bumgarner, nombrado jugador más valioso de la Serie Mundial 2014. Bumgarner es un producto del equipo de las menores de los de la Bahía. Debutó en las mayores en 2009 para ser devuelto a las menores al inicio de la siguiente campaña. A mitad de temporada regreso a las Grandes Ligas para convertirse en el lanzador zurdo más joven en lanzar ocho entradas en blanco en la Serie Mundial de 2010 que ganaron los Giants, un título que no veían desde 1954, cuatro años antes de dejar Nueva York para mudarse a la costa oeste. Desde entonces su carrera ha sido meteórica. Tras una temporada de transición, en 2012 fijó un récord personal de 16 victorias y ganó su segunda Serie Mundial. La siguiente temporada la cerró con la mejor efectividad de su carrera, 2,77, lo que le valió estar el Día Inaugural de los Gigantes en 2014.

Bumgarner abrió la Serie Mundial con una victoria a domicilio (7-1) para repetir tras lanzar un partido completo –las nueve entradas sin conceder una sola carrera– en la tercera victoria para su equipo en el quinto partido (0-5) disputado en el AT&T Park.

Para entonces, los Giants conseguían voltear la situación que era favorable a los Royals gracias a que habían recuperado la derrota inaugural en el Kauffman Stadium con dos victorias en los dos siguientes partidos disputados en cada uno de los estadios (2-7 y 3-2). Los Gigantes hacían valer esta vez el factor de jugar en casa para sumar dos victorias seguidas por 4-11 en el cuarto partido y la blanqueada que comandó Bumgarner en el quinto.

La situación se complicó nuevamente para los de San Francisco que mordían el polvo de manera estrepitosa en el sexto partido disputado en Kansas City (0-10) con una segunda entrada horrenda lanzada por Jake Peavy que perdía su segundo partido en postemporada y dejaba la serie para decidirse en un séptimo partido que casi nadie esperaba.

Si algo ha demostrado esta Serie Mundial es que no hay nada como llegar en forma a octubre. Puedes permitirte el lujo de sestear durante media temporada y apretar los dientes cuando empiezan a caer las hojas en otoño. Tanto Gigantes como Reales han llegado a esta postemporada gracias a un sprint final para hacerse con el comodín de ambas ligas.

Bumgarner

Pero nada de eso servía en el último partido. La decisión de Bruce Bochy, manager de San Francisco, de echar mano del bullen en la segunda entrada marcó el camino a la victoria para los Giants. Abría Tim Hudson pero Bochy no tardó en llamar a su cuerpo de relevistas durante la disputa de la segunda entrada. Tras dos entradas de transición de Jeremy Affeldt, en la quinta entrada, le retiró la pelota para dársela al hombre del momento. Bumgarner que había empezado la temporada en la loma estaba dispuesto a terminarla. Su equipo ganaba por 3-2 y su misión era lanzar lo que quedaba de partido en blanco. Después de lanzar una blanqueada de cuatro hits en el quinto partido, tres días antes en San Francisco, Bumgarner regresó al montículo en el séptimo partido, para romper el récord que tenía Curt Schilling de más entradas lanzadas en una sola postemporada, 52 1/3.

Pero el mayor logro de Bumgarner en esta Serie Mundial es que ha permitido sólo una carrera en 36 innings, para un microscópico 0.25 ERA.

Foto: Denny Medley /USA TODAY Sports

Foto Bumgarner: John G. Mabanglo / EFE

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