El Bayern pone al Barça en su sitio

Saltó el Barça al césped del Camp Nou sabiendo que la próxima ocasión en que lo haga será en jueves. Apenas media hora antes, el Inter de Milán había dado cuenta con facilidad del Viktoria Plzen, desterrando para siempre las escasas esperanzas de seguir en la máxima competición. Por segundo año consecutivo, el conjunto blaugrana se despidió de la Champions League sin llegar la fase de enfrentamientos directos. El 0-3 infringido por el Bayern de Múnich representa un fracaso, otro más, para un club necesitado más que nunca de volver al posicionamiento que jamás debió perder.

Xavi dispuso a sus hombres sobre el césped del mismo modo que le sirvió para apabullar al Athletic Club tres días antes, con tres cambios en el once: Bellerín y Kessie en lugar de los tocados Sergi Roberto y Gavi, por un lado, y Marcos Alonso por Èric García, por otro. Enfrente, un Bayern sin Manuel Neuer que, tras la victoria del Inter, saltó al estadio blaugrana sin tener certificado aún el primer puesto del grupo.

Ni diez minutos tardó el equipo alemán en ponerse por delante en el marcador gracias a Mané. Era la primera aproximación al área de Ter Stegen y bastó para demostrar que el Bayern está a un nivel al que el Barça, este Barça, le viene grande. Los de Nagelsmann superaban la presión alta del equipo local colocando dos jugadores pegads a la banda y usando a Choupo-Moting como punta de lanza. Xavi, por su parte, arriesgaba dejando solo tres hombres atrás en esas situaciones, porque Balde –enorme toda la noche– saltaba a la presión avanzada. Y a la media hora, en un contraataque de manual, el delantero centro germano-camerunés anotaba el 0-2 después de que Héctor Bellerín, muy desafortunado los 90 minutos en ataque y en defensa, rompiera el fuera de juego.

Con un Camp Nou encendido, el partido se aproximaba al descanso cuando Dembélé metió un balón a Lewandowski y este, en lucha con De Ligt, cayó dentro del área. El árbitro inglés señaló penalti, pero el aviso del VAR le hizo rectificar. Y así, con gritos de “UEFA mafia” desde la grada, se alcanzó el intermedio. Quedaba por saber si Xavi decidiría insitir en la presión ante la precisión quirúrgica del Bayern o decidía, en un signo de prudencia, protegerse algo más para que el resultado no se convirtiera en un escándalo.

Tras el descanso llegó el primer disparo del Barça, obra de un Busquets que se despedía hoy de la Liga de Campeones y que salió muy alto y desviado. Tres minutos después, Gnabry marcaba un golazo aprovechándose de su posición adelantada, por lo que no subió al luminoso.

La respuesta de Xavi fue retirar a Busquets y a Pedri para dar entrada a Ferran y Raphinha, cambiando por completo el esquema del equipo y añadiéndole un desorden con claros tintes de decisión suicida. Pero fue Ansu Fati, que no disfruta con su suplencia, quien intentó inquietar con más ganas la portería de un Ullrich a quien nunca se le puso a prueba durante el partido.

El Barça dijo adiós a la Liga de Campeones mostrando al mundo que, por muchas buenas intenciones que haya, le queda mucho para echar un pulso a los grandes de Europa. Debe crecer y seguramente el proyecto necesita tiempo para ello, pero también futbolistas que no lastren al equipo y que realmente aporten como hace la que seguramente fue la mejor noticia de la noche: la confirmación de un formidable Alejandro Balde. Quizás, quién sabe, haya que buscar esos nuevos futbolistas en el mismo lugar del que salió el lateral que ha sentado a Jordi Alba.

Foto: FC Barcelona

Comparte este artículo

Artículos relacionados

Artículos recientes

Síguenos