Bartomeu: un año perdido

La tarde de Reyes, habitualmente tan pacífica –aglomeraciones aparte– trajo consigo un terremoto en clave azulgrana. En apenas una hora, el presidente Josep Maria Bartomeu se ventilaba a Andoni Zubizarreta y Carles Puyol, destinado en principio a ser su segundo, tomaba también las de Villadiego. Y a partir de ahí, el caos.

Desde que llegó al puesto en 2010, Zubizarreta se había convertido en un especialista en comprar números para la lotería del despido. Lo hizo al ser incapaz de reforzar cuando lo pedía a gritos y durante tres veranos, que se dice pronto, la defensa del por entonces mejor equipo del mundo. Y lo continuó haciendo este verano con las incomprensibles contrataciones de Douglas y de un magnífico central pero de dudoso rendimiento físico llamado Thomas Vermaelen.

Sin embargo, han sido unas declaraciones a Canal Plus relativas a la sanción del TAS las que han acabado con él unos meses antes, todo hay que decirlo, de lo que el propio Bartomeu tenía previsto. Zubi no hizo más que decir una verdad catedralicia, y es que cuando se produjeron los errores en la contratación de los futbolistas menores de edad, el vicepresidente deportivo era el hoy presidente. Y claro, Bartomeu no podía tragarse ese sapo.

A la junta de Rosell, el presidente más votado de la historia y también el más rápido en poner los pies en polvorosa, le venía de perlas tener un punching ball que recibiera en el culo las patadas destinadas al suyo mientras decidía contrataciones como la de Gerardo Martino o Neymar. Un juego en el que muchos –y quien firma, el primero– entramos como embiste una vaquilla curtida en mil fiestas populares al tonto del pueblo que pretende burlarla con una chaqueta como capote: al bulto.

Sin embargo, lo más preocupante de la destitución de un director deportivo es que demuestra la total ausencia de proyecto. En apenas cuatro años y medio de mandato, Rosell primero y Bartomeu después han dilapidado por ineptitud, soberbia, rencor, mala fe o un mucho de todas esas cosas una colosal obra loada en todo el mundo. Y lo han hecho con la connivencia de una parte de la opinión publicada capaz de escribir cualquier cosa por una cubertería con la que engullir su plato de lentejas.

El Barça se desmorona. Deportivamente lleva haciéndolo desde 2012 sin que quienes tienen la responsabilidad de evitarlo hayan movido un dedo. Tan válidos a la hora de gestionar el éxito como de afrontar los pleitos en los que está inmerso el club, los directivos de Bartomeu y Rosell tienen el dudoso honor de ser pioneros en lograr que el FC Barcelona sea imputado por un delito fiscal. Se llenan la boca de impecables gestiones económicas mientras se arrodillan a la voluntad de un patrocinador que hoy es prácticamente el dueño de la institución y, con la mano tonta, tratan de derrumbar el único elemento que ha evitado su caída en estos años, un tal Leo Messi a quien ya se le están hinchando hasta las bombillas de mate.

A nivel institucional, el Barça pinta hoy muy poco. Si es grave y desproporcionada la sanción de FIFA, más aún lo es la pérdida de peso en los estamentos futbolísticos español y europeo, donde el club entra con la cabeza gacha esperando la colleja de turno.

Ayer cayó Zubizarreta y se fue Puyol. Hace un año, quien hizo la tocata y fuga fue Sandro Rosell, dejando a este Enric Reyna del siglo XXI dirigir una nave que si sigue escorándose acabará como el Concordia. Lo único que nos falta saber es si el presidente decide hundirse con el barco o tendrá un mínimo atisbo de lucidez para convocar elecciones cuanto antes, porque dimitir a lo Schettino no se contempla por ahora.

Sin proyecto deportivo y sin bulto que ofrecer a la vaquilla de la prensa, Josep Maria Bartomeu aún tiene en su mano un tronco al que agarrarse, aunque para ello tenga que renunciar a su quimérica búsqueda del grial de 600 millones de euros. La sensación, no obstante, es que este de Bartomeu ha sido un año perdido. Ojalá que sea el último.

Comparte este artículo

Share on whatsapp
Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on email
Share on pinterest

Artículos relacionados

Artículos recientes

Síguenos