#Reculemos

Confieso que, de un tiempo a esta parte, albergo un sentimiento de desapego con el Barça. Quizá os ocurra también a muchos de vosotros.

No termino de ver claro el proyecto deportivo, y a nivel institucional, sea usted del Sud o del Nord, compartirá conmigo que no cabe mayor cúmulo de despropósitos en tres años de absoluta devastación.

Mientras sigo esperando que el Barça rompa con la tradición y gane títulos sin merecerlos (o por incomparecencia de rivales), no encuentro otra solución al tinglado que no pase por recuperar los valores que nos han encumbrado en el fútbol, como equipo y como club. Sé que muchos socios actúan más con la vista puesta en el negocio que en el ocio, pero probablemente ahí está el error. Mientras a otros clubes les importará poco el modelo de gestión para conseguir el éxito deportivo, al Barça no le queda más remedio que aunar lo uno y lo otro.

Aun así, tengo claro que aunque surgiera un sucesor, que los hay, de Guardiola o Tito Vilanova (q.e.p.d.) y nos volviera a encumbrar en tiempo récord ganando 2 o 3 Champions más, al primer resbalón se pondría precio a su cabeza y se buscaría la forma de darle de nuevo la vuelta al calcetín. Tal es la grandeza y miseria que acompañan a este club.

Me alineo con la postura de Xavi, de quien espero que alcance algún puesto deportivo en el club acorde a la clarividencia que ha mostrado como jugador. Creo que la decisión del TAS no sólo se circunscribe a dos períodos de mercado, sino que me atrevo a decir que dejará inhábil el tercero, salvo que ocurra el milagro de encontrar un Davids II, cosa en la que no confío. Y eso nos hará más fuertes, del mismo modo que nos ha hecho más fuertes y más exquisitos, años de castigo arbitral y mediático.

No quedará más remedio que mirar de nuevo hacia la cantera. Recular. Re-culear para ser más exactos. Tirar de Masía, en lugar de una billetera en la que ya cabe más despilfarro. Suenan a chiste malo las reincorporaciones de Deulofeu, Tello, o los escarceos para retener a Alves, tras la demostración de absoluta incompetencia que nos ha llevado a ese punto. Visto con perspectiva, hubiera sido mejor no recurrir. Nos hubiera evitado varios ridículos deportivos en forma de fichajes y sobre todo el ridículo institucional de dañar la hasta hace poco, imagen pulcra de una Masía que era ejemplo de mecenazgo y de valores para formar no sólo futbolistas, sino también personas.

También espero que los movimientos para desprestigiar a Messi, se corten por lo sano. No alcanzo a evaluar el daño tan grande que produciría en el barcelonismo la salida de la mayor figura del fútbol mundial con la que hemos sido agraciados. Por mi parte, probablemente me buscaría un hobby alternativo porque no sería capaz de asumir tanta vergüenza ajena.

En cuanto al modelo futbolístico en sí, creo que el reto es encontrar un sucesor a Xavi. Jugar con laterales tan largos, provoca que Busquets se vea desbordado con tanta hectárea por cubrir. Ciertamente se han encajado menos goles, pero la sensación de debilidad atrás es la misma y no conviene tentar más la suerte porque ya se ha demostrado ante rivales grandes que no funciona.

Hemos de recuperar los oligoelementos básicos que una vez tuvimos: El carácter de Valdés, el pundonor de Puyol, la clarividencia de Xavi y la magia de Iniesta. Valores a los cuales añadir la exuberancia de un Abidal y el corazón indomable de un Eto’o. Más que obsesionarse con buscar perfiles de jugadores, hemos de buscar perfiles de valores hasta completarlos. El resto, para nuestra suerte, ya lo tenemos y es el mayor regalo que cabría esperar: Messi.

Así que mi deseo para el 2015 culé es que acaben pronto los efluvios de 2012, 2013 y 2014.

#Reculemos.

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