Ginés Muñoz

Los putos amos

Son los putos amos. Los dueños del chiringuito. Los jefes de este negocio. Los que se han quedado con casi

1.000 veces perdón, Roger

Lo reconozco. Nunca me has gustado, Roger Fededer. Eres demasiado perfecto para mí. Para alguien que se enamoró de este

Rosell y la mujer del César

Es un mal endémico de muchas personas que están en el poder: el delirio de grandeza, la necesidad de perpetuarse