Thierry Henry (37 años) se retira del fútbol profesional. Así lo anunció hoy en su página de Facebook. El delantero galo ha cosechado una carrera de veinte años de éxitos, forjada tanto en equipos como Mónaco, Juventus, Arsenal, Barcelona y New York Red Bulls como en la selección francesa, a la que llevó a lo más alto. Tití volverá a su querido Londres, esta vez como comentarista del canal Sky Sports.

Fue en 1996 cuando Thierry Henry (Les Ulis, Francia. 1977) empezó a despuntar en el mundo del fútbol, al ganar la Eurocopa sub-18 con un gol suyo en la final, un 1-0 por cierto contra España. A partir de ahí su carrera fue meteórica convirtiéndose en uno de los mejores jugadores de todos los tiempos. Tras su rodaje en el Mónaco –donde empezó a conquistar títulos– y su fallido paso por la Juve, recaló en el Arsenal, de la mano de su “padre deportivo” Arsène Wenger, quien ya le conoció en el Mónaco. En el equipo londinense consiguió marcar la friolera de 226 goles, cifra récord del club, ganando varios pichichis y dos botas de oro. También ostentó en su día el récord de la Premier, con 175 dianas, ¡ahí es nada! Henry es considerado un héroe en el Arsenal, donde tiene incluso una estatua.

A nivel de selección, Tití es Dios. Llevó al 11 del gallo a ganar su único Mundial, en 1998, siendo además máximo goleador, tal y como pasó en la Eurocopa del 2000, dos años dorados de la historia del fútbol francés. Sus 19 títulos de club también son envidiables, como lo fue su visión para recalar en el club que le permitió ganar los trofeos que le faltaban, amén del contrato que le hizo Joan Laporta, que le permitió ser el cuarto jugador mejor pagado del mundo en su día, aun estando en el ocaso de su carrera. Este hecho levantó polémica entre la plantilla blaugrana, si hacéis memoria. Más aún cuando su primera temporada fue mediocre y el Barça acabó en blanco.

Pero Henry aún guardaba dinamita en sus pies, y bajo la batuta de Pep Guardiola exprimió el talento que retenía y participó en el que fue uno de los mejores equipos de la historia, ganando la preciada Champions que se le había resistido en Londres y todos los títulos que se le pusieron por delante. En la temporada 2008/09 ganó casi tantas copas como en sus siete años en el Arsenal, poniendo el colofón a su excelente carrera en un partido que quedó grabado para siempre en las retinas de los culés: el 2-6 en el Bernabeu.

Tras esa extraordinaria temporada del equipo, donde él fue la guinda (el héroe no hace falta escribirlo) Tití decidió –quizás inconscientemente tras tanto éxito– desconectarse y firmó una floja temporada 09/10, chupando bastante banquillo. Viendo que lo había conseguido todo y que todavía le quedaba algo de fútbol por dar, decidió probar fortuna y hacer las Américas, como otros tantos hicieron antes (palabra de Cruyff). En el New York Red Bulls ha dejado destellos de su calidad y ha ganado dos ligas de su conferencia. Ahora, Tití nos dice ‘au revoir’.