El Apoel, analizado a fondo

Tuve la oportunidad de ver al Apoel Nicosia en varias ocasiones en las últimas semanas. Y no sólo en sus partidos de la fase previa de la Champions League frente al Helsinki o el Aalborg, sino también en su liga frente al Ermis. Además, mientras dirigía al Ergotelis de Creta también disputamos un partido amistoso frente a ellos, lo que me permitió conocerles muy de cerca.

En los encuentros frente a nosotros y al Helsinki –cuando aún no había incorporado a tres jugadores de los que hablaré más tarde– el Apoel hizo uso de dos sistemas de juego: el 1-4-2-3-1 y del 1-4-4-2. Normalmente, el equipo chipriota suele tener un perfil atacante, intenta llevar la iniciativa del juego y acostumbra a jugar con laterales de perfil ofensivo como Guilherme o Mario. De hecho, sus interiores siempre se meten por dentro para dejarles espacio, y ahí surge uno de sus principales problemas: ambos laterales descuidan sus tareas defensivas y se incorporan al ataque sin equilibrar un balance de 5-5 (5 jugadores en tareas atacantes y 5 en tareas defensivas), por lo que sufren mucho cuando pierden el balón en una transición.

Suelen cambiar el sistema cuando ven que el equipo contrario empieza a tener la posesión. En ese momento ponen dos puntas presionando a los centrales para que no puedan iniciar el juego en corto y tratar de forzarles a que busquen el balón largo y la segunda jugada. Aquí, sus dos pivotes defensivos (Gustavo Manduca y Nuno) son los “genios” del fútbol egeo. En cualquier caso, cuando deciden hacer el cambio de sistema dejan a la luz su principal punto débil, puesto que la presión de los puntas y de los centrocampistas no es nada coordinada y dejan espacios, algo que aprovecharon muy bien los finlandeses para endosarles dos goles en casa.

Frente al Aalborg o en el partido de liga ante el Ermis apostaron por otro dibujo: el 1-3-5-2. Probablemente, frente al Barça fijarán el centro del campo con dos o tres centrales y dos medios de corte defensivo, mientras que el resto serán jugadores de desgaste físico, esperando un fallo del rival para iniciar el contraataque. A nivel de juego, darán la iniciativa al rival y provocarán faltas en la zona del centro del campo. Aquí es importante destacar que son expertos en cometer faltas reiterativas con dos o tres jugadores distintos (evitando así las tarjetas), ya que la norma número uno en la liga chipriota es destruir antes que construir.

A nivel de juego ofensivo, lo más normal será que carguen todo su ataque por la banda derecha. Pocas incursiones veremos por la izquierda, ya que han creado un perfil defensivo pensado seguramente con la intención de tapar a Messi. Sheridan se ocupará de intentar aguantar todos los balones hasta la posible llegada de la ayuda de un segundo punta.

En las jugadas de estrategia a balón parado, el Apoel depende mucho del arrastre a primer palo que permita obtener espacios para que Sheridan o el central Nicholas Ioannou puedan rematar libres de marca. Tienen una segunda alternativa, que es buscar un jugador que salga del área pequeña para crear un 2×1. El problema es que son muy dubitativos y nada coordinados, factores que puede aprovechar el Barça para poder ponerse 2-0 en los primeros 15 minutos.

Juan Ferrando es entrenador de fútbol y comentarista en Movistar TV.

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