Alexis apunta y Neymar remata

Había mucha expectación por ver si el gran partido del Barça entre semana frente al Celtic tenía continuidad en el torneo doméstico. Poco más de dos horas antes, el Real Madrid se había dejado dos puntos en Pamplona, por lo que se daban todas las condiciones para dar un golpe sobre la mesa en el último partido liguero en el Camp Nou antes del parón por Navidad.

Martino alineó un centro del campo con, a priori, más fuerza que creatividad, si es que cometemos la osadía de encasillar a Busquets en el primer tipo de futbolistas. Sin embargo, la presencia de un Song más adelantado, al contrario de lo que podría presumirse, sirvió no sólo para ayudar en la presión, sino también para crear peligro. Además de estrellar un balón en el poste izquierdo de la portería de Asenjo en el minuto 6, el camerunés se asoció en la segunda línea para servir balones a los delanteros desde su sorprendente posición mutante: enganche en ataque -cuando no delantero centro- y más retrasado en la fase defensiva.

Al cuarto de hora, el Villarreal decidió desperezarse, como intentando lanzar un mensaje en forma de carreras de Giovani Dos Santos pero el guión del partido apenas se movió. El Barça tenía el balón, lo movía -quizá sin la velocidad y el ritmo adecuados- e intentaba buscar los espacios entre la ordenada defensa amarilla.

Todo parecía cuestión de paciencia y de hacer que el rival cayera de maduro, pero fueron unas manos de Mario (28′), tan claras como probablemente involuntarias, las que abrieron un camino que por la vía del juego no acababa de despejarse. Neymar transformó el penalti, anotó el que era su cuarto gol en dos partidos y palió con eficacia la caída de intensidad en la presión que había ejercido el equipo en los primeros minutos. Al contrario que en partidos anteriores, Martino no permitió que su equipo reculara; el Barça siguió encerrando al Villareal en su área hasta llegar al descanso.

Tras la reanudación, el Villarreal sólo tardó tres minutos en igualar el partido. Lo hizo Musacchio a la salida de un córner, aprovechando un error de Bartra. Lo peor en ese momento no era el empate, ni siquiera la sensación de que el once de Marcelino pudiera a ser más ambicioso. Lo más inquietante era la pérdida de precisión del equipo culé, donde sólo la omnipresencia de Busquets y la tenacidad sin fortuna de Alexis parecían estar a la altura.

Tata Martino dio entrada a Xavi en lugar de Song, volviendo a verse sobre el césped el clásico centro del campo azulgrana. La entrada del ‘6’ permitió lograr un mayor control del juego, pero fue un gesto de rabia de Marc Bartra el que sembró la semilla del 2-1. El joven central condujo el balón casi hasta la frontal del área de Asenjo, la jugada continuó y un magnífico centro de Cesc permitió a Alexis Sánchez regalar el segundo tanto a Neymar. El Barça se había reconectado.

Los últimos quince minutos sirvieron para que Pedro sumara ocho minutos de juego y para que Neymar viera la quinta amarilla de la temporada, que le impedirá jugar frente al Getafe pero que asegura su presencia en el Calderón, el partido que dirimirá la verdadera solvencia del Barça en esta liga.

FICHA TÉCNICA

Camp Nou: 66.130 espectadores.

Árbitro: Iglesias Villanueva. Amonestó a Trigueros (38′), Neymar (84′).

FC BARCELONA: Pinto, Montoya, Piqué, Bartra, Alba, Busquets, Song (Xavi, 61′), Iniesta, Cesc (Sergi Roberto, 86′), Alexis (Pedro, 82′) y Neymar.

VILLARREAL CF: Asenjo, Mario, Pina, Musacchio, Giovani Dos Santos, Hernán Pérez (Jokic, 68′), Trigueros, Dorado, Aquino (Pereira, 74′), Costa y Ramos (Uche, 63′).

Goles: 1-0, Neymar (28′); 1-1, Musacchio (48′); 2-1, Neymar (67′)

LEE EL 1X1 DEL BARÇA-VILLARREAL

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