Albéniz, el primer tránsfuga

A lo largo de la historia muchos han sido los futbolistas que han cogido el puente aéreo para jugar en el máximo rival. En la memoria de todos están los casos más recientes, los de Eto’o y Saviola, que tomaron direcciones inversas y acabaron sus relaciones contractuales con el FC Barcelona y el Real Madrid, respectivamente, en 2009. Desde entonces, un supuesto “pacto entre caballeros” mantenido por Florentino Pérez y Sandro Rosell ha cortado el goteo de tránsfugas. Di Stéfano, Figo, Laudrup, Luis Enrique, Ronaldo… La lista es larga, pero… ¿quién fue el primero?

Para hallar la respuesta hay que remontarse a una época en la que el término “máxima rivalidad” no emparentaba aún a los dos clubes que actualmente llevan más de una década repartiéndose las Ligas en España. En 1902, cuando faltaba un cuarto de siglo para la creación del campeonato de la regularidad, Alfonso Albéniz se convirtió sin sospecharlo en el primer caso de esta curiosa relación de “traidores” al ingresar en las filas del Madrid procedente del Barça.

Hijo del famoso compositor gerundense Isaac Albéniz, Alfonso jugó como delantero del club azulgrana tan solo unos meses. Realizó su debut el 6 de enero de 1902 en la II Copa Macaya ante el Hispania, marcando el primer gol (4-2 final). El trofeo iría a parar a las vitrinas de un Barça que dos meses después jugaría por primera vez en la historia contra el Madrid CF. La excusa: la semifinal de lo que hoy se conoce como Copa del Rey, otrora Campeonato de España, y que fue creado por el club madrileño para conmemorar la mayoría de edad de Alfonso XIII.

Aquel encuentro jugado el 13 de mayo en el Hipódromo de la Castellana lo ganó el FC Barcelona por 3-1, aunque luego perdió la final ante el Vizcaya. Esa final fue el último partido que Albéniz jugaría con los catalanes, ya que una semana después se trasladó a Madrid por estudios y decidió jugar con los blancos. Tenía tan solo 16 años. Una publicación de la época inmortalizó el momento con estas líneas:

«Hemos sabido que ha ingresado en la Sociedad Madrid Foot Ball Club el notable y entusiasta jugador señor Albéniz, que perteneció al Barcelona y, además, otros buenos jugadores cuyos nombres sentimos no recordar, pero ya los citaremos en las reseñas de los partidos en que tomen parte.»

Sin embargo, Albéniz no llegó a jugar ningún partido de competición oficial con el club de la capital, aunque acabaría siendo socio y miembro de la directiva merengue. Veinte años más tarde se convertiría en el primer presidente del Colegio Nacional de Árbitros, cargo que volvería a ostentar durante el primer Campeonato Nacional de Liga (1928/29). Como curiosidad genealógica, su nieta Cecilia Maria Ciganer-Albéniz acabaría siendo la segunda esposa del expresidente francés Nicolas Sarközy.

Comparte este artículo

Share on whatsapp
Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on email
Share on pinterest

Artículos relacionados

Artículos recientes

Síguenos