71-68. Olympiacos echa al Barça de la Euroliga

El Barça quedó apeado ayer de la Euroliga de baloncesto tras perder en Atenas frente a Olympiacos (71-68) en el cuarto encuentro de la serie de cuartos de final. El equipo de Xavi Pascual no estará en la Final Four de Madrid.

Que el Barça no esté en la fase decisiva de la Euroliga es un fracaso. No sirven las excusas, algunas con parte de razón debido al arbitraje sufrido en Atenas, o por las canastas inverosímiles de Olympiacos en los instantes finales. No. Ante un equipo inferior, el Barça sólo ha sido capaz de ganarle un partido, justamente aquel en que la estrella rival, Spanoulis, jugó en peores condiciones físicas. El resto, impotencia generalizada fruto de decisiones de Pascual muy difíciles de entender.

¿Qué pensarán jugadores como Abrines, que después de hacer un primer cuarto sensacional, tanto en defensa como en ataque, no jugó hasta el inicio del tercero? ¿Y jugadores como Thomas, Oleson o Hezonja, que ven que no pueden equivocarse mientras Navarro tiene licencia para todo a pesar de que todavía está por ver que su presencia en pista sea justificable? Hoy el capitán, el mejor jugador de la historia de este club, ha sido el alero que más minutos ha jugado.

El partido el Barça lo ha tenido controlado hasta mediados del tercer cuarto, cuando unas discutibles decisiones arbitrales han permitido al Olympiacos meterse en el encuentro, del que ya no ha salido. El Barça siempre jugaba en torno a Navarro, con ataques que nunca eran limpios y que se resolvían con personales o con canastas fruto de la inspiración puntual de alguno de los hombres en cancha.

Sin él –aunque con los problemas tradicionales de todo el año– todo era algo más claro y fluido. La pelota llegaba a la zona en mejores condiciones y se conseguía anotar con cierta comodidad. Pero daba igual, el corazón del Olympiacos es enorme y jamás permitieron que el Barça rompiese el partido. Llegando a los últimos minutos con todo por decidir. Y ahí apareció la suerte. O no, porque tanto Cruyff como Guardiola explicaron que la pelota entra o no por alguna razón.

¿Qué mejor lugar que aquí para seguir sus enseñanzas? No hay que llorar por el arbitraje, ni tampoco por la mala suerte. Hay que mirar qué se ha hecho mal para seguir dando pasos hacia adelante. Y el Barça en dos minutos muchas hizo cosas mal. Tantas que permitieron al Olympiacos pasar de perder de 4 a ganar de uno en pocos segundos. Una de ellas dar entrada a Navarro para defender con cuatro pequeños.

Las ayudas llegaron un segundo tarde porque las piernas del capitán son las que son. Ese ataque acabo con triple local. El siguiente ataque fue nefasto. Desde el inicio a trompicones y sin ninguna claridad. Pérdida y canasta fácil. La última posesión culé, con un punto abajo, es el ejemplo de todo lo malo que lleva sucediendo en la sección. Aclarado para que Navarro se la juegue. Pregunta: ¿cuándo fue la última vez que esa jugada salió bien en los últimos segundos?

La jugada de Navarro acabó con personal sobre él y dos tiros libres, de los que solo metió uno. Olympiacos en 5 segundos metió un triple, tirado solo por Printezis. La mala suerte no existe. La pelota no entra por azar. El Barça lleva haciendo las cosas mal demasiado tiempo. Ayer, el que ha sido seguramente el alero más decisivo del equipo en el año 2015 no ha jugado un solo minuto. Cuando dentro de cinco años, Hezonja la rompa, el barcelonismo llorará pensando que se le desaprovechó. Y ya será demasiado tarde.

OLYMPIACOS: Mantzaris (11), Spanoulis (17), Darden (3), Printezis (14), Dunston (2) -cinco inicial-. También jugaron Hunter (8), Lafayette (2), Petway (8), Sloukas (6), Lojeski (0) y Papapetrou (0).

FC BARCELONA: Satoransky (12), Navarro (8), Abrines (11), Lampe (4), Tomic (13) -cinco inicial-. Además, participaron Pleiss (4), Oleson (5), Doellman (5), Huertas (2), Thomas (4) y Nachbar (0).

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