Sergi Barjuan, seguido de un joven Christiansen

Sergi Barjuan, seguido de un joven Christiansen

Se acababa de sobrepasar el meridiano del campeonato liguero 1993-1994. Un irregular “Dream Team”, campeón de las tres ediciones anteriores, se veía superado en la clasificación por el Deportivo y por el Real Madrid y venía de hacer el ridículo en Zaragoza seis días antes, donde perdió 6-3. El discreto juego a rachas y los resultados no presagiaban el desenlace que luego tendría aquella Liga en Riazor, más concretamente en las botas de Djukic.

Hace hoy 20 años acudía el Osasuna al Camp Nou como víctima propicia, la primera de unas cuantas que culminaron con la caza y captura del Barça sobre los gallegos en la última jornada. Aquella noche, Cruyff no hizo inventos ni revoluciones. Sabía que los navarros se encerrarían en su área, por lo que mantuvo la defensa de tres con Ferrer, Koeman y Nadal y colocó a Iván Iglesias de “4”, sancionado como estaba Guardiola. Armó la ofensiva desde la zona ancha, a donde encaramó a Sergi para acompañar a los Amor, Bakero, Estebaranz y Begiristain, con Romario y Stoichkov como punta de lanza.

Paradójicamente, fue un defensa quien abriría el marcador. Koeman transformó el primero de los tres penaltis con que Pajares Paz sancionó a los rojillos, este por derribo del portero sobre un Nadal que hizo “la de Piqué“. El 2-0 sería un sublime zambombazo lejano por la escuadra de Amor, justo antes de que Koeman marcara otra pena máxima.

En el segundo tiempo, la conocida relajación colectiva con marcador a favor del equipo de Cruyff (¿les suena lo de la “pájara” del Barça?) permitió a Osasuna marcar el del honor. El resto del encuentro tuvo el sello demoledor de Romario, que marcó tres goles incluyendo uno magistral de falta. Los visitantes, impotentes, llevaron a cabo una serie de acciones violentas que acabaron con dos expulsados.

Las crónicas de la época, aunque hablaban de credibilidad recuperada, no se atrevían a imaginar que la irregularidad del equipo fuese agua pasada. El “Superdepor” de Bebeto y Mauro Silva mandaba y el Madrid, pese a haber encajado una manita en el Camp Nou un mes antes, caminaba fuerte y vencía al Atlético aquella misma noche. Los de Pamplona fueron de los primeros en sospechar que aquel tercer puesto del Barça tenía gato encerrado. ¡Ay, Miroslav, Miroslav…!

Ficha del partido

Estadio: Camp Nou. 65.000 espectadores.

Árbitro: Pajares Paz. Amonestó a Edu (33′ y 83′), Arozarena (53′), Yanguas (58′), Nadal (76′) y Roberto (80′). Expulsó a Edu (83′) por doble amarilla y a José Mari (86′) por roja directa.

FC Barcelona: Zubizarreta, Ferrer, Koeman (Eusebio, 62′), Nadal, Amor, Iván, Bakero (Quique Estebaranz, 53′), Begiristain, Sergi, Stoichkov y Romario.

Osasuna: Roberto, Arozarena, Pepín, Edu, Spasic, Yanguas, José Mari, Merino (Luque, 46′) , Sánchez Jara, Urban (Staniec, 46′) y Christiansen.

Goles: 1-0 Koeman, pen. (15′), 2-0 Amor (41′), 3-0 Koeman, pen. (43′), 3-1 Luque (47′), 4-1 Romario (55′), 5-1 Romario (59′), 6-1 Quique Estebaranz (79′), 7-1 Romario (81′), 8-1 Stoichkov, pen. (86′).