2-2. Dos errores lastran la gran primera parte del Barça

Un empate en Sevilla nunca es, al menos desde hace algunos años, un mal resultado. El equipo andaluz siempre compite y, aunque en ocasiones acabe escaldado, no pone las cosas fáciles. En términos de botín de puntos, esa es la lectura positiva que puede hacer el barcelonismo del 2-2 de esta noche en el Sánchez Pizjuán. Sin embargo, la sensación general al llegar al descanso era que la victoria tomaría el camino de Barcelona.

Y es que la primera media hora larga del Barça sobre el césped de Nervión fue de las que hacía tiempo que no se recordaban. No porque no fuera capaz de hacerlas, sino porque el equipo se juntó y movió el balón con el mismo ritmo y velocidad con la que nos deleitaba unas pocas temporadas atrás. Así, con el equipo plantado en campo contrario, Busquets se erigió en el jefe de la línea de medios y Andres Iniesta, seguramente rememorando otros tiempos, entraba con más frecuencia en contacto con el balón donde realmente hace daño.

El Barça arrinconó al Sevilla en torno a Sergio Rico, recuperaba la pelota rápidamente y encima cuenta con futbolistas decisivos en ataque que se encuentran en plena forma. Messi, al cuarto de hora, adelantaba a su equipo al repetir el mismo gol que le endosó al Almería entre semana después de un pase en diagonal de Neymar. Poco después, el argentino devolvería el favor al brasileño dejándole servir una falta que el 11 clavaría en la escuadra. Un juego notable, dos goles en media hora y, lo que parecía aún mejor, la sensación de control total del partido. ¿Se podía pedir más?

Seguramente, que no aparecieran los errores individuales. Antes del descanso, el Sevilla encontró un premio excesivo cuando un disparo seco y lejano de Ever Banega no pudo ser rechazado por Claudio Bravo. El delito del portero chileno no fue tanto el error en sí, que lo hubo, sino que su fallo metió en el partido al Sevilla.

Emery aleccionó a los suyos en el vestuario y su equipo se sacudió el polvo de la chaqueta y comenzó a tutear al Barça tras la reanudación. Sevillistas fueron prácticamente todas las ocasiones, no demasiadas pero sí más frecuentes de lo debido. La respuesta azulgrana, apenas un intento de chilena de Mathieu a la salida de un córner y un par de disparos de Suárez que salieron desviados.

Oteaba el equipo de Luis Enrique –con Xavi ya en el campo– el final del encuentro cuando llegó el segundo error. Piqué, imperial hoy como casi todo el presente año, entregó mal un balón que facilitó la contra andaluza para que Gameiro rematara un centro desde la derecha.

Dos errores, dos goles. Una interpretación demasiado falaz para quedarse con ella. El Barça dominó medio partido y pudo haberlo sentenciado antes, pero el Sevilla demostró hoy el porqué de la racha de partidos sin perder en su casa luchando por un empate que, no obstante, no sirve para adecentar mínimamente el historial de Emery ante el club catalán. Ni una sola victoria en toda su trayectoria.

FICHA TÉCNICA

Sánchez Pizjuán. Unos 45.000 espectadores
Martínez Munuera (Comité Valenciano). Amonestó a Krychowiak (29′), Iborra (46′), Banega (57′), Busquets (60′), Piqué (61′), Reyes (77′), M’Bia (81′).

SEVILLA FC: Rico, Coke, Pareja, Carriço, Trémoulinas, Krychowiak, Banega, Aleix Vidal, Iborra (M’Bia, 69′), Vitolo (Reyes, 69′) y Bacca.

FC BARCELONA: Bravo, Alves, Mathieu, Piqué, Alba, Busquets, Rakitic, Iniesta (Pedro, 85′), Neymar (Xavi, 73′), Suárez y Messi.

Goles: 0-1, Messi (14′); 0-2, Neymar (30′); 1-2, Banega (37′); 2-2, Gameiro (83′).

Lee el 1×1 del Sevilla-Barça

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