El coste total del fichaje de Neymar por scenderá a unos 100 millones de euros. Ni Cristiano, ni Bale ni Suárez. El traspaso más caro de la historia del fútbol habrá sido el del delantero brasileño gracias a los errores, aceptándolos como tales, que cometió el club fiscalmente en su momento y que le han arrastrado hasta los juzgados. El otro terreno de juego en el que vive su día a día.

De acuerdo a una información publicada por La Vanguardia, el Barça debió realizar retenciones fiscales en los pagos por la contratación de Neymar y al no hacerlo provocó la causa abierta por el juez Pablo Ruz por un presunto delito fiscal. En febrero, cuando Sandro Rosell se había apartado ya del plano, los servicios jurídicos del club presentaron declaraciones complementarias por valor de 13,5 millones de euros después de tensas discusiones entre los directivos, muchos de los cuales desconocían el fondo de la cuestión. Hasta el punto que la tesorera de la junta, Susana Monje, se negó a dar su visto bueno a la presentación de esas complementarias, aduciendo que la cúpula directiva siempre había defendido que todo se había hecho correctamente desde un punto de vista legal y fiscal.

El 24 de febrero se llevó a cabo una junta extraordinaria en la que se aprobó por mayoría la presentación de esas declaraciones complementarias, lo que provocaba implícitamente que el club admitía estar en falso en toda la operación. A partir de ahí ya no se podía, no se pudo, evitar la imputación de la entidad, aunque sí se puso a salvo, personalmente, a los directivos, además de rebajarse el coste económico de la sanción, que pasaría de un máximo de hasta 6 veces las cantidades no retenidas en su momento a un 62 por ciento de las mismas. O sea, la diferencia entre 5 y 55 millones de euros.

En el fondo de todo el asunto emerge que los 57,1 millones de euros, que ascendió hasta los 83 al descubrirse todas las operaciones paralelas, acabarían por rozar, sino superar, los 100 tras los pagos efectuados en las diversas declaraciones complementarias.

Y ahí no están ni los 10 millones que le adelantó el Barça al padre del jugador como compensación por acordar su fichaje, ni los 30 restantes que debe ir desembolsándole por el mismo concepto, ni los 800.000 euros anuales que le paga a N&N para tener una oficina en Barcelona, ni…

Descubriendo todo esto, desde luego, el gasto de los 300.000 euros para que los amigos de Neymar viajasen a Barcelona es poco menos que un regalo sin importancia.